Los recientes resultados electorales de La Libertad Avanza (LLA) en Corrientes han generado un profundo análisis interno en el oficialismo nacional, que admitió una “mala performance” de su candidato, Lisandro Almirón, quien obtuvo apenas el 9,51% de los votos. Funcionarios del Gobierno atribuyeron el magro desempeño al poder del aparato estatal del gobernador Gustavo Valdés.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue el primero en referirse públicamente a la cuestión, afirmando que el resultado no fue una sorpresa. En declaraciones a Radio Rivadavia, Francos expresó: “Lo de Corrientes para nosotros era una elección esperada, es un partido nuevo y no teníamos chances”. A pesar de que la expectativa era que LLA se ubicara en el cuarto lugar, se esperaba que la diferencia con el ganador, Juan Pablo Valdés, fuera menor. El hermano del actual mandatario provincial, que competía por la alianza Vamos Corrientes, se impuso en primera vuelta con el 51,89%.
En el seno del partido libertario, se esgrimen diversos argumentos para explicar el resultado en la provincia del noreste. Un armador político del espacio, que mantuvo su identidad en reserva, aseguró que el “10% de los votos” fue un reflejo de la fidelización de la alianza Vamos Corrientes, que lleva dos décadas en el poder y cuyo sucesor es el propio hermano del gobernador. La misma fuente reconoció que el peso del aparato gubernamental correntino hizo imposible lograr una mejor performance y denunció un esquema de incentivos, como los aumentos de sueldo para empleados públicos y jubilados implementados en las semanas previas a los comicios.
Desde Balcarce 50, se cuestionó el incremento salarial de “más del 10%” anunciado por el gobernador, que se sumó a las sumas fijas de 110.000 y 100.000 pesos ya otorgadas. Además, en los pasillos de Casa Rosada, se señaló la multiplicidad de opciones en la boleta y el uso de anuncios de gestión, como la inauguración del Centro Oncológico Papa Francisco, la pavimentación de rutas y la firma de convenios con otras provincias, como factores que jugaron en contra del desempeño de LLA.
A pesar del mal resultado en Corrientes, el equipo de campaña de LLA asegura que esto no afectará las elecciones nacionales del 26 de octubre. “La gente vota diferente en una provincial que en una elección nacional“, aseguró un funcionario. Las encuestas que maneja el Poder Ejecutivo para los próximos comicios bonaerenses ubican al espacio del presidente Javier Milei dos puntos por detrás de Fuerza Patria, aunque con margen de error. La estrategia es reducir esa diferencia lo más posible para que se cumplan las promesas de Milei, quien se prepara para visitar algunas provincias con la convicción de que los bonaerenses y el resto del país le permitirán sumar más bancas en el Congreso.
El resultado en Corrientes también reavivó un debate interno sobre la posibilidad de un acuerdo con el oficialismo provincial. Por un lado, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y su armador Eduardo ‘Lule’ Menem se habrían mostrado reacios a diluirse en la figura del gobernador, a quien acusaron de limitar los nombres en las listas. Por el otro, el asesor presidencial Santiago Caputo se inclinaba por sellar una alianza con los Valdés para evitar un mal resultado. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron. Fuentes libertarias aseguraron que no se les ofrecieron lugares significativos en las listas, lo que impidió un acuerdo.
El rol del senador Carlos Mauricio ‘Camau’ Espínola también generó división. Santiago Caputo había considerado su inclusión en la nómina de LLA, pero el exdeportista terminó fotografiándose con el gobernador Valdés. Según la Agencia Noticias Argentinas, encuestas internas encargadas por la consultora de Caputo asociaban a ‘Camau’ con el destituido senador Edgardo Kueider, lo que habría descartado la posibilidad de que encabezara la boleta. Un miembro del partido libertario reveló que Espínola no estaba dispuesto a aceptar otro lugar en la lista, lo que hizo inviable un acuerdo. (Agencia OPI Santa Cruz)