Más de 15.77 millones de personas definen este domingo el rumbo político de Chile para los próximos cuatro años en las primeras elecciones presidenciales con voto obligatorio. La contienda, que se proyecta avanzará a una segunda vuelta el 14 de diciembre si ningún candidato supera el 50 por ciento, se centra en la disputa entre la ex ministra comunista y candidata del oficialismo, Jeannette Jara, y el líder de la ultraderecha local, José Antonio Kast. En total, ocho aspirantes compiten por la presidencia en una jornada que también renueva por completo la Cámara de Diputadas y Diputados y parcialmente el Senado.
Este noveno comicio presidencial desde el retorno a la democracia en 1990 está marcado por la implementación del sufragio obligatorio para ciudadanos entre 18 y 65 años, con mesas que operarán a nivel nacional desde las 8:00 hasta las 18:00 horas. Las autoridades prevén que esta medida podría duplicar la participación ciudadana en comparación con los comicios anteriores, aunque el comportamiento de los nuevos electores, habilitados por el padrón inscrito de manera automática, se mantiene como una de las principales interrogantes para los analistas. Las campañas se han centrado en la seguridad pública, la inmigración y la recuperación económica.
Además de Jara de Unidad por Chile y Kast del Partido Republicano, compiten la representante de la derecha tradicional conservadora Evelyn Matthei de la organización Chile Vamos y el diputado libertario Johannes Kaiser. Con menores posibilidades según las encuestas, participan también el economista populista Franco Parisi, el profesor de extrema izquierda Eduardo Artés, el fundador del Grupo de Puebla Marco Enríquez-Ominami y el dirigente deportivo independiente Harold Mayne-Nicholls. Las proyecciones indican que quien asuma la presidencia en marzo deberá gobernar con un Congreso fragmentado y con altos niveles de polarización, en un escenario que incluye el surgimiento de fuerzas antidemocráticas.
En una jornada definida por la polarización política, el Presidente Gabriel Boric emitió su voto en Punta Arenas, acompañado por su hija Violeta, y emitió un mensaje de reflexión íntima y unidad nacional. Tras evocar recuerdos personales sobre el acto de sufragar, Boric señaló que el propósito central es “fortalecer la democracia para las nuevas generaciones“. Al ser consultado por la idea más importante para el país, el mandatario afirmó: “Chile es una familia que al final por más allá de diferencias legítimas que tengamos vamos a estar juntos siempre y eso yo creo que es lo más importante de entender“. (Agencia OPI Santa Cruz)