La Sociedad Interamericana de Prensa exigió a las autoridades de Venezuela el respeto irrestricto a la libertad de prensa y el cese inmediato de las hostilidades contra los trabajadores de medios de comunicación. El reclamo institucional surge tras la confirmación de la captura de catorce periodistas, mayoritariamente de medios internacionales, en un escenario de extrema tensión política e incertidumbre institucional desatado por el operativo militar de Estados Unidos en Caracas que derivó en la detención y posterior traslado a Nueva York de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero.
Desde la sede del organismo en Miami se enfatizó que el acceso a información confiable, plural y oportuna resulta indispensable para la población frente a la crisis de gobernabilidad actual. Pierre Manigault, presidente de la entidad, advirtió que obstaculizar la labor periodística en esta coyuntura crítica solo contribuye a profundizar la desinformación y exacerbar la ansiedad social, subrayando que el derecho de la ciudadanía a permanecer informada adquiere una relevancia estratégica ante el vacío de poder y la inestabilidad que atraviesa el territorio venezolano.
La denuncia formalizada por la institución exige el cumplimiento del debido proceso y el fin de las trabas gubernamentales al flujo informativo. Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, sostuvo que ninguna circunstancia justifica la criminalización, intimidación o privación de la libertad de los reporteros por cumplir con su función esencial y rechazó categóricamente las medidas represivas aplicadas por las fuerzas de seguridad en medio de la conmoción nacional que vive el país sudamericano.
El panorama de la libertad de expresión en Venezuela presenta un deterioro sistémico que excede los eventos de las últimas horas. Según el balance técnico aportado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, un total de veintitrés periodistas y trabajadores del sector permanecen privados de su libertad de manera injusta y arbitraria. A esta cifra se suma el bloqueo digital activo contra más de sesenta medios de comunicación, lo que configura un cerco informativo que limita drásticamente la capacidad de la sociedad civil para acceder a datos veraces en tiempo real. (Agencia OPI Santa Cruz)