El Gobierno de Estados Unidos designó a la embajadora Laura F. Dogu como encargada de Negocios de la Oficina Externa para asuntos de Venezuela. La diplomática de 62 años operará inicialmente desde Bogotá como parte de la estrategia implementada por la administración de Donald Trump tras el operativo del 3 de enero en Caracas que derivó en la captura de Nicolás Maduro. El nombramiento busca liderar el equipo diplomático durante lo que el Departamento de Estado califica como un período de transición, en un escenario donde la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido como presidenta encargada tras el derrocamiento del líder chavista, acusado por Washington de narcoterrorismo y tráfico de armas.
La designación responde a la ejecución del plan de tres fases presentado por el secretario de Estado, Marco Rubio, ante el Congreso norteamericano para la estabilización de Venezuela. Según la información oficial, esta hoja de ruta requiere un encargado de negocios a tiempo completo en la Unidad de Asuntos Venezolanos ubicada en la Embajada de Estados Unidos en Colombia. La administración estadounidense sostiene que Dogu se encuentra en una posición ideal para ejecutar esta función, en un contexto de escalada de tensiones bilaterales y reconfiguración del poder político en la región.
El perfil de Dogu combina una extensa trayectoria diplomática en Latinoamérica con experiencia específica en seguridad e inteligencia. Se ha desempeñado como embajadora en Honduras y Nicaragua, donde gestionó la relación bilateral durante periodos de violentos disturbios civiles a partir de 2015. Su carrera en el servicio exterior incluye también su paso por la Ciudad de México como jefa adjunta de Misión, lo que le otorga un conocimiento profundo de las dinámicas regionales que ahora aplicará desde Colombia en la interlocución con las autoridades interinas venezolanas.
Además de su labor diplomática, la funcionaria posee antecedentes directos en operaciones de alto riesgo y defensa. Dogu ejerció como asesora de Política Exterior del jefe de Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos y ocupó el cargo de subdirectora de la Célula de Fusión para la Recuperación de Rehenes del FBI, una unidad especializada en el rescate de ciudadanos estadounidenses secuestrados en el extranjero. Esta experiencia técnica, sumada a su dominio de los idiomas español, turco y árabe, define la línea de intervención que la Casa Blanca busca establecer en la gestión de la crisis venezolana actual. (Agencia OPI Santa Cruz)