Los números de la pizarra financiera volvieron a darle la espalda a la incertidumbre geopolítica y validaron los activos argentinos. Lejos de contagiarse por los temblores que generó la avanzada de Donald Trump sobre Groenlandia, el mercado local consolidó su tercera jornada consecutiva al alza. El dato duro que marca el pulso de la deuda, el Riesgo País, se desplomó un 3,5% para ubicarse en las 527 unidades.
Este comportamiento de los títulos soberanos representa una señal técnica contundente, ya que el índice elaborado por la banca J.P. Morgan no tocaba estos niveles desde junio de 2018. La compresión del spread soberano fue impulsada por un desempeño homogéneo en la curva de bonos en dólares, que operaron con mayoría de números verdes en la plaza local.
El desglose de los rendimientos destaca los siguientes movimientos en los papeles más operados:
- Global 2041: Lideró el panel con una suba del 1,3%.
- Bonar 2035: Registró una apreciación del 1,2%.
- Bonar 2030: Avanzó un 1% al cierre de la jornada.
El comportamiento dispar de las acciones en el exterior
Mientras la renta fija celebró, la renta variable mostró un escenario mixto en Wall Street, aunque con ganadores claros entre las firmas nacionales. Los ADRs argentinos capitalizaron el optimismo financiero, con el sector bancario y energético a la cabeza. BBVA se despegó del resto con una mejora superior al 4%, seguido por la petrolera YPF, que anotó una ganancia mayor al 2,4%. El Grupo Supervielle completó el podio de los ganadores con un alza cercana al 1,5%.
Sin embargo, no todas las empresas argentinas lograron capturar flujo de capitales. En el extremo opuesto, la distribuidora Edenor sufrió un retroceso de alrededor del 4,3%, mientras que Loma Negra cayó cerca del 1,3%. En el plano doméstico, el índice Merval acompañó la tendencia general con una suba del 0,9% en pesos, cerrando en 3.093.534,440 puntos básicos.
El análisis técnico sugiere que la sostenibilidad de este “veranito” financiero depende estrictamente de la caja del Central. Según un informe de la firma Criteria, la clave reside en la acumulación de divisas. Si el proceso se consolida, se espera una compresión adicional del spread que podría habilitar el acceso a los mercados voluntarios de deuda. La consultora advierte que será determinante monitorear cómo la autoridad monetaria maneja la liquidez del sistema y el impacto de sus operaciones con bonos sobre las tasas de interés. (Agencia OPI Santa Cruz)