(Por: Rubén Lasagno) – Informe I – Ya hablamos de las Represas sobre el río Santa Cruz, la demora por años en su construcción, los miles de millones de dólares insumidos y el escaso avance de la obra, lo cual está directamente relacionado con el costo final del kilovatio generado, obviamente, el día que genere algo más que gasto.
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Ahora nos vamos a referir a otro elefante blanco de Santa Cruz: la Usina 240 Mw de Río Turbio llamada “14 Mineros”. OPI es el único medio que en todos los años ha investigado, denunciado públicamente y desentrañado la inmensa corrupción que se ha ceñido alrededor de la Usina 240 Mw, desde aquellos días donde la construía la empresa española Isolux Corsán, que era parte de un círculo de corrupción que empezaba en el Ministerio de Planificación de Julio De Vido y José López y Baratta, pasando por YCRT y terminando en la Universidad Tecnológica Nacional de Río Gallegos.
Todos y cada uno de estos entes, eran un eslabón de este armado político-financiero que servía para robar fondos públicos, enriquecer a un montón de kirchneristas, empresarios y comerciantes que fueron parte de este entramado de saqueo a los fondos del Estado, por más de 10 años en el caso de Río Turbio.

Para tratar el tema de la Usina 14 Mineros recurrimos a material editado por OPI, a los documentos de la AGN y la SIGEN, Estudios de Impacto Ambiental, Informes oficiales sobre reconversión y ampliación de gastos producidos por el recordado Ministerio de Planificación y documentos oficiales elaborados por la propia empresa constructora desde que comenzó a proyectarse la construcción de la usina con generación a carbón, aunque (como adelantamos en el año 2010) siempre fue pensada para funcionar en forma dual (carbón y gas), lo cual fue negado por años, hasta que el propio Julio De Vido, tuvo que reconocerlo.
El carbón: un combustible relativo
Para entender la magnitud de los costos y la situación de la tecnología de carbón, es fundamental separar el mundo en dos bloques: Asia (donde aún se construyen usinas de este tipo) y Occidente (donde están en declinación o cierre).
La generación a carbón está en una declinación estructural irreversible en Occidente, pero mantiene una meseta estable en Asia, tal como lo expresan los informes sobre energía en el mundo.
En Occidente (Europa/EE.UU.)esta generación se encuentraen fase de cierre masivo. Los bancos internacionales (Banco Mundial, BID) y fondos de inversión, ya no financian carbón por los compromisos del Acuerdo de París (cambio climático) y porque las energías renovables (solar/eólica) son hoy mucho más baratas de operar.
En Asia (China/India/Indonesia) se siguen construyendo plantas, pero con tecnología “Ultra-Supercrítica” (mucha mayor eficiencia y menos contaminación que la de Río Turbio). Sin embargo, el ritmo de construcción ha bajado drásticamente respecto a hace 10 años.
Para realizar una comparación técnica y económica, utilizaremos los datos oficiales de las auditorías (AGN/SIGEN) sobre el “costo hundido” (lo gastado) en la Central Termoeléctrica Río Turbio (CTRT) y los compararemos con los estándares internacionales de la Agencia Internacional de Energía (IEA) para tecnologías similares (carbón con lecho fluidizado).
Valor comparado
Como referencia, digamos que la usina de Río Turbio (240 MW) costó aprox. US$ 1.726 millones (US$ 7.191 por kW) hasta hoy y sin estar terminada. Si lo comparamos con otros proyectos reciente en el mundo, podemos mencionar:
Central de Opole (Polonia) – Tecnología Moderna Europea terminada y operativa (Bloques 5 y 6) inaugurados en 2019, posee una capacidad: 1.800 MW (Casi 8 veces la potencia estimada en de Río Turbio) con un costo total de US$ 3.400 millones y un costo por kW: US$ 1.880.
Con el doble de dinero de lo que se gastó (hasta el momento) en Río Turbio, Polonia construyó una usina 8 veces más potente y con tecnología ultra-supercrítica de última generación.
Central Hassyan (Dubái, EAU) – Alta Tecnología. Se encuentra operativa (Inaugurada por fases desde 2020, recientemente convertida a gas por decisión estratégica).Posee una capacidad de generación de 2.400 MW (10 veces Río Turbio).El costo total fue de US$ 3.400 millones y el costo por kW es de US$ 1.416.
Esta obra “costó barato” debido a la eficiencia de los contratos chinos y la escala de la obra y esto muestra un marcado contraste con el proyecto nacional y lo ineficiente que resulta el gasto en Santa Cruz.
Medupi y Kusile (Sudáfrica) – Es un caso de corrupción comparable con Argentina.
Este es el mejor espejo para Argentina, ya que fueron obras estatales plagadas de sobreprecios y retrasos. Parcialmente operativas tras años de fallas (iniciadas en 2007, aún con problemas en 2026).Posee una capacidad de generación 4.800 MW cada una. El costo total se disparó a US$ 18.000 – 20.000 millones cada una, el costo por kW asciende a US$ 4.100.
Aún siendo uno de los mayores escándalos de corrupción y sobrecostos de África, el costo por unidad de energía (kW) fue de 4.100 dólares, casi la mitad de lo que costó proporcionalmente (y hasta el momento) el kW en Río Turbio (7.191 dólares).
De todos los países que hemos podido chequear información relacionada, resulta que China es la que construye más rápido y barato. Con los 1.700 millones de dólares de Río Turbio, en China se construyen usinas para generar casi 2.000 MW (en lugar de 240 MW).
De acuerdo a las fuentes consultadas, la usina de Río Turbio es una rareza estadística negativa a nivel mundial. Tecnológicamente es una usina subcrítica (tecnología vieja) en un mundo que ya pasó a ultra-supercrítica o directamente a renovables. Económicamente el costo unitario (lo que costó cada “ladrillo” de energía) en la cuenca es superior incluso al de usinas nucleares o a los peores casos de corrupción en África. De acuerdo a los informes de evaluación internacional en los sitios de Energía, la usina de Río Turbio fue construida a contramano del mundo. Mientras Argentina enterraba 1.700 millones en carbón (2007-2015), el resto de Occidente ya estaba desviando esos fondos hacia la energía eólica y solar, que hoy cuestan una fracción y no requieren combustible.
Conclusión Técnica
Con el dinero gastado en la usina de Río Turbio (US$ 1.726 millones para 240 MW), a valores de mercado internacionales, el Estado argentino podría haber construido Tres usinas iguales a la de Río Turbio (720 MW totales), una central nuclear pequeña (La energía nuclear suele costar entre $6.000 y $7.000 el kW; Río Turbio costó como si fuera nuclear, siendo térmica a carbón) o Parques Eólicos para 1.500 MW (El eólico cuesta aprox. $1.000-$1.200 el kW).
La usina de Río Turbio es, proporcionalmente a su potencia, una de las plantas térmicas a carbón más caras de la historia moderna, habiendo costado más del triple de lo que indica el manual de ingeniería internacional.
En próximo informe: reseña técnica-histórica de la Usina de Río Turbio, los dólares gastados en base a documentación oficial (informes técnicos, Auditorias, etc), Gastos e inconsistencias encontradas por la SIGEN, el mecanismo de corrupción instalado y el futuro en virtud de la nueva figura legal. (Agencia OPI Santa Cruz)