El arranque del 2026 desnudó la fragilidad de un mercado interno que no encuentra piso. Pese al intento oficial de mostrar una estabilización, el Índice de Consumo Privado (ICP-UP) de la Universidad de Palermo registró una suba mensual casi invisible del 0,1% en enero. Sin embargo, el dato que mata el relato es la comparación interanual: una caída del 1,5% que marca el segundo retroceso consecutivo y ratifica que las familias están en “modo supervivencia”.
Gabriel Foglia, decano de la UP, advirtió que el gasto de los hogares atraviesa una fase de extrema cautela. No hay motores de expansión, solo decisiones defensivas frente a una economía que se enfría.
Carnes y autos en rojo mientras el combustible resiste
El desglose por rubros muestra un panorama de ajuste selectivo que golpea directamente la calidad de vida. El consumo de carne vacuna sufrió un desplome del 6,5% interanual, cerrando un semestre para el olvido. En el sector de bienes durables, se rompió la inercia positiva: el patentamiento de autos cayó un 4,2%, interrumpiendo un ciclo de 17 meses de crecimiento.
Paradójicamente, la venta de motos escaló un 15,3%, lo que sugiere un desplazamiento del consumidor hacia vehículos de menor costo ante la imposibilidad de acceder al mercado automotor. Por su parte, los combustibles anotaron una recuperación del 3,8% hacia finales del año pasado, aunque esto no logra compensar la parálisis general.
El fin del auxilio financiero mediante el plástico
La macroeconomía aporta datos que oscurecen el panorama. La recaudación real del IVA cayó un 3,1% interanual, hilando tres meses de balance negativo. Esto refleja, sin matices, el menor nivel de transacciones en la calle.
Incluso el último refugio del consumidor, el crédito, está perdiendo potencia. Las compras con tarjeta de crédito, que venían creciendo al 20% a finales de 2025, se desaceleraron bruscamente hasta el 11,7% en enero. El financiamiento ya no alcanza para tapar el bache de ingresos en un escenario donde la recreación, como la gastronomía, también muestra signos de fatiga con una baja del 2,3% en restaurantes.
El 2026 inicia con una economía que, lejos de despegar, parece haberse estacionado en un nivel de subsistencia básico. (Agencia OPI Santa Cruz)