(Ushuaia/OPI TdF) – La Agencia de Recaudación Fueguina (AREF) activó su última carta para raspar el fondo de la olla fiscal. Con la soga al cuello y a pedido del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, extendió por 30 días un régimen de regularización que desnuda la urgencia de fondos frescos por parte de la gestión provincial.
La trama real indica que los vecinos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin tendrán tiempo hasta el 23 de marzo para licuar obligaciones vencidas al 30 de noviembre de 2025. Pero este salvavidas estatal exige un allanamiento incondicional, obligando al contribuyente a firmar su rendición y renunciar a todo derecho a litigar contra el fisco.
El esquema discrimina fuertemente por el tamaño de la billetera. Los deudores con bases imponibles de hasta 2.000 millones de pesos gozarán del 100% de quita en intereses pagando al contado, con planes de hasta 60 cuotas. Los grandes contribuyentes, en cambio, apenas rasguñan un 60% de perdón en efectivo y opciones de financiación más acotadas.
Lo cierto es que el Estado no perdona nada sin asegurarse el garrote. Si un comercio asfixiado se atrasa en cuatro pagos, el beneficio caduca automáticamente y la AREF queda habilitada para ejecutar la deuda en sede judicial. Además, ninguna cuota podrá ser inferior a los 20.000 pesos, un piso que marca el ritmo de la exigencia oficial.
Aprobada por la Legislatura bajo la Ley Provincial 1603, esta es la única y última prórroga permitida. El contribuyente fueguino se enfrenta a una encrucijada sin retorno, donde incluso debe hacerse cargo de las costas de los procesos judiciales en curso si quiere evitar quedar a merced de los inminentes embargos. (Agencia OPI Tierra del Fuego)