El Gobierno venezolano resolvió liberar al gendarme Nahuel Gallo tras someterlo a 448 días de encierro ininterrumpido. El agente estatal arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza e hizo efectivo el encuentro con su esposa María Alexandra Gómez y su hijo Víctor.
La comitiva oficial de recepción integró a la senadora y ex ministra Patricia Bullrich y a la titular de Seguridad Alejandra Monteoliva. El dato clave del retorno radica en la intervención directa de Claudio “Chiqui” Tapia para destrabar la compleja logística internacional.
El mandamás de la Asociación del Fútbol Argentino consiguió un vuelo privado mediante un acuerdo directo con la Federación Venezolana de Fútbol. El avión despegó del Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar en Caracas exactamente a las 5.51 hora local.
El reloj marcaba las 4.51 de Argentina cuando la aeronave inició su recorrido desde el conflictivo territorio venezolano. Los pilotos ejecutaron una escala técnica de reabastecimiento en Guayaquil y concluyeron su ruta en las pistas de Ezeiza a las 4.45.
Los efectivos de seguridad extranjeros habían capturado a Gallo a principios de 2024 en el paso fronterizo con Colombia. El gendarme intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su esposa de esa misma nacionalidad y a su pequeño hijo.
Los captores estatales ocultaron sistemáticamente el paradero del argentino durante toda la primera fase del procedimiento. Los familiares descubrieron meses después que el oscuro sistema carcelario lo mantenía bajo llave en la prisión El Rodeo 1 de la capital Caracas.
El estado físico del protagonista encendió todas las alarmas médicas porque impulsó una huelga de hambre en Venezuela. Los médicos evalúan actualmente un cuadro de extrema debilidad general como consecuencia directa de su protesta dentro del recinto penitenciario.
El personal del Edificio Centinela ubicado en Retiro completará los exámenes clínicos de rigor durante este lunes. Las autoridades a cargo del operativo autorizaron su posterior derivación a su vivienda particular para continuar el tratamiento de manera ambulatoria.
El cuerpo médico diagramó un esquema de monitoreo exhaustivo sobre la salud general del gendarme para los próximos meses. La familia asume desde hoy la tarea de acompañar la recuperación íntegra del paciente en su propio domicilio tras superar la reclusión. (Agencia OPI Santa Cruz)