La escalada del conflicto en Medio Oriente registró una expansión operativa tras una serie de ataques coordinados con drones perpetrados por Irán contra sedes diplomáticas de Estados Unidos en Dubai y Riad y una base aérea británica en Chipre. El impacto directo contra el consulado norteamericano en los Emiratos Árabes Unidos que provocó un incendio en su estacionamiento sin dejar víctimas motivó al Departamento de Estado a ordenar una evacuación masiva de ciudadanos en más de una docena de países de la región. Esta ofensiva de Teherán surge como represalia al cuarto día de bombardeos sistemáticos ejecutados por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
La secuencia de agresiones marcó el primer ataque directo contra instalaciones vinculadas a la Unión Europea desde el inicio de las hostilidades al alcanzar la base militar británica de Akrotiri en el territorio de Chipre. Horas antes de este episodio el esquema de represalias iraní logró vulnerar la seguridad de la embajada de Estados Unidos en la capital de Arabia Saudita donde dos vehículos aéreos no tripulados causaron daños materiales menores. La confirmación oficial de estos hechos fue provista por el Secretario de Estado norteamericano Marco Rubio quien aseguró que el personal diplomático se encuentra a salvo pese a la magnitud de las imágenes generadas por el fuego en la delegación de Dubai.
Ante la manifiesta vulnerabilidad de sus representaciones en el exterior el gobierno de Estados Unidos emitió una alerta de carácter urgente que insta a sus ciudadanos a abandonar de inmediato las naciones de la región incluyendo a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. La administración norteamericana exige el registro de sus connacionales para coordinar la logística de extracción mediante vuelos militares y servicios chárter habilitados para la contingencia. Las declaraciones de Rubio exponen la urgencia operativa de Washington por replegar a los civiles frente a la inminencia de nuevos cruces militares.
El recrudecimiento de las acciones ofensivas por parte de Irán responde a la campaña militar a gran escala sostenida por las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel. Durante los últimos cuatro días la coalición aliada concentró sus bombardeos sobre los centros de mando ubicados en las ciudades de Teherán y Qom con el objetivo estratégico de descabezar la estructura de poder político y religioso del régimen. Esta operación avanza sobre el escenario crítico generado tras la reciente muerte del líder supremo Ali Khamenei lo que acelera la confrontación directa en múltiples frentes internacionales. (Agencia OPI Santa Cruz)