Durante la rueda de prensa, las cadenas NBC, CBS y CNN indagaron los motivos para amenazar infraestructura civil. La portavoz rechazó explicar qué objetivos presidenciales avanzan al destruir las plantas desalinizadoras, una acción que el derecho internacional prohíbe explícitamente.
“Estados Unidos siempre actuará dentro del marco de la ley”, afirmó Karoline Leavitt. La funcionaria aclaró que el presidente avanzará sin detenerse con la Operación Furia Épica hasta forzar un pacto diplomático con la administración rival.
Sobre las tropas operativas en Medio Oriente, el Pentágono mantiene la tarea de garantizar la máxima flexibilidad logística. El comandante en jefe evitó tomar decisiones adicionales respecto a las fuerzas terrestres en la región.
Los corresponsales marcaron la contradicción temporal entre el discurso dialoguista y el envío de escuadrones. La vocera sostuvo que la diplomacia representa la prioridad principal y recordó el fracaso de los intentos previos de Washington con el régimen anterior.
Hace 30 días, el jefe de Estado fijó metas militares precisas. Las fuerzas armadas cumplen dichos objetivos día a día, mientras el presidente mantiene la disposición para escuchar nuevas oportunidades de diálogo político.
La Operación Furia Épica exige un plazo estimado de cuatro a seis semanas para completar sus objetivos. La portavoz reiteró dos veces este cronograma exacto durante la jornada del lunes. El avance militar transitó exactamente su día número 30. (Agencia OPI Santa Cruz)