Cristian Jerónimo, uno de los tres secretarios generales de la Confederación General del Trabajo y titular del Sindicato del Vidrio, anticipó hoy que la central obrera bloqueará cualquier intento de reforma laboral impulsada por el Gobierno que vulnere los derechos adquiridos de los trabajadores. El dirigente sindical reclamó la apertura urgente de una mesa de diálogo tripartito y advirtió sobre la falta de interlocución formal con el Poder Ejecutivo, en un contexto marcado por la tensión entre los sindicatos y la administración nacional respecto al rumbo económico y legislativo.
Durante una entrevista concedida a Splendid AM 990, el gremialista reconoció que hasta el momento no existe una presentación oficial del articulado de la reforma, aunque señaló que las versiones que circulan constituyen informaciones emanadas desde la propia gestión estatal. Jerónimo enfatizó que, de concretarse las iniciativas filtradas a través de los medios de comunicación, la postura institucional de la CGT será rechazar de plano dichas modificaciones bajo la premisa estricta de no permitir el avasallamiento de las normativas laborales vigentes.
El referente sindical cuestionó la ausencia de un ámbito de negociación real entre el Estado, los empresarios y los sindicatos, asegurando que hasta la fecha tal espacio no ha existido. En respuesta a la intención oficial de modificar las leyes de trabajo, Jerónimo desafió al Gobierno a ampliar la discusión hacia una agenda que contemple mayores beneficios para el sector asalariado, incluyendo el debate sobre el reparto de ganancias en las empresas, en contraposición a una agenda limitada exclusivamente al recorte de derechos.
El dirigente analizó la coyuntura macroeconómica y desestimó que la legislación laboral actual sea el obstáculo para el desarrollo, atribuyendo la crisis a una recesión que ha paralizado el consumo en el mercado interno. En esta línea, criticó la política de contención salarial aplicada por el Gobierno al contrastar los topes paritarios del 1% frente a índices de costo de vida que oscilan entre el 2,4% y el 2,8%, sumado a aumentos específicos como el 10% en el precio de la carne, lo cual imposibilita la recomposición de la economía. (Agencia OPI Santa Cruz)