(OPI TdF) – El primer semestre de 2025 ha dejado al descubierto una peligrosa disociación entre la administración de los recursos en Tierra del Fuego y la política económica nacional. Según el último estudio de la Fundación Mediterránea titulado “Por qué cayó el superávit provincial en 2025”, Tierra del Fuego se posicionó como la provincia con el peor desempeño fiscal de la Argentina, registrando un déficit financiero del 8% sobre su gasto total. Este “rojo” en las cuentas públicas supera ampliamente a otras administraciones históricamente deficitarias como Chaco (7%) y Buenos Aires (5,4%), marcando un deterioro abrupto en la solvencia del estado provincial en comparación con el año anterior, cuando ninguna jurisdicción mostraba números negativos.
El análisis de los datos revela que el descalabro no responde a una caída de ingresos, sino a una decisión política de expansión del gasto. Mientras que el gobierno nacional continuó su senda de ajuste con una baja del 1,8% real en sus erogaciones durante 2025, las provincias —con Tierra del Fuego a la cabeza del desequilibrio— incrementaron sus gastos un 14% real, revirtiendo el ajuste del 25% que habían realizado en 2024. Este comportamiento provocó que el superávit primario consolidado de las provincias se desplomara un 79% en términos reales frente al mismo período del año anterior. La Fundación Mediterránea es contundente al respecto: “La suba del gasto explica la reducción del superávit provincial en 2025”.
Lo más preocupante para el ecosistema económico fueguino es la calidad de este gasto. El informe desmantela cualquier justificación oficial que intente vincular el déficit con obras públicas o desarrollo de infraestructura. El estudio advierte que “no necesariamente” el déficit se explica por mayor inversión, y detalla que siete de las nueve provincias que cayeron en déficit —grupo que lidera Tierra del Fuego— “tienen niveles muy bajos de gasto de capital”. En contraste, jurisdicciones que mantuvieron su superávit son las que exhiben una mayor proporción de inversión pública real. Esto sugiere que los fondos provinciales se están drenando en gasto corriente, estructura política y funcionamiento del Estado, sin generar valor agregado a largo plazo.
Ante este escenario de indisciplina fiscal, la entidad advierte sobre las consecuencias estructurales para la economía regional. La Fundación Mediterránea señala la urgencia de establecer “reglas fiscales que limiten el crecimiento del gasto” para evitar que la inflación vuelva a espiralizarse. Además, alerta que si provincias como Tierra del Fuego continúan aumentando sus erogaciones al ritmo actual, “bajarán rápidamente las posibilidades de que se produzca una reforma tributaria”. En la práctica, esto significa que el peso de los impuestos provinciales más distorsivos, como Ingresos Brutos, seguirá asfixiando al sector privado para financiar un aparato estatal que gasta más de lo que genera. (Agencia OPI Tierra del Fuego)