El presidente de Colombia Gustavo Petro confirmó la realización de una reunión bilateral con el mandatario estadounidense Donald Trump programada para el próximo 3 de febrero. Este encuentro se concretará tras meses de tensiones diplomáticas marcadas por amenazas desde la Casa Blanca en el marco de la política antidrogas y busca cerrar una etapa de debate entre ambos gobiernos para dar paso a resultados determinantes según la visión del jefe de Estado colombiano.
El líder sudamericano aseguró que la cita tiene como objetivo llevar tranquilidad a la ciudadanía y esclarecer ante la administración de Trump lo que calificó como mentiras difundidas por un sector de la oposición colombiana ante las autoridades de Estados Unidos. Petro sostuvo que esta comunicación directa permitirá a Washington conocer la realidad sobre la lucha que su gestión libra contra los narcóticos intentando contrarrestar las versiones negativas que circularon previamente sobre su desempeño en seguridad.
Durante su análisis de la problemática el mandatario reconoció que Colombia se mantiene como uno de los mayores productores de cocaína pero delimitó responsabilidades respecto a la crisis de los opiáceos sintéticos. Subrayó que el abuso de fentanilo en Estados Unidos constituye un problema de salud pública de responsabilidad exclusiva de ese gobierno aunque advirtió que evitar el ingreso de esta sustancia a territorio colombiano es una prioridad para la Fuerza Pública tras calificarla como un arma de destrucción masiva.
En relación con los mecanismos de cooperación para el combate al narcotráfico Petro planteó a la potencia del norte un enfoque basado en el intercambio comercial de economías lícitas. Señaló que si Estados Unidos desea colaborar de manera efectiva debe comenzar por la adquisición de los productos cultivados por los campesinos que sustituyeron voluntariamente sus cultivos ilícitos condicionando la ayuda a un apoyo económico tangible para el sector rural. (Agencia OPI Santa Cruz)