La Cámara de Feedlot encendió las alarmas sobre una transformación estructural en la cadena de valor cárnica donde el eslabón industrial avanza sobre la producción primaria. El negocio del engorde a corral hoy no pertenece a los criadores, sino a los frigoríficos: en los establecimientos que brindan servicio de hotelería, el 74% de los animales encerrados es propiedad de la industria, dejando un margen mínimo para el productor independiente.
El desglose técnico de la ocupación en corrales revela la prioridad del mercado externo:
- 58% de la hacienda en hoteles tiene destino de exportación.
- 42% se destina al consumo interno, con una caída del 3% en el último mes.
- 45% del total general de hacienda encerrada pertenece directamente a los frigoríficos.
Concentración industrial por falta de novillos
Esta integración vertical es la respuesta técnica a la caída del stock vacuno, particularmente en la categoría de novillos. Ante la escasez, las empresas exportadoras abandonaron su rol de compradores de último eslabón para transformarse en invernadores. Para asegurar la materia prima, aprovechan una relación de canje sumamente favorable: hoy con un kilo de novillo se compran 15 kilos de maíz, superando la barrera de 12 a 1 que el sector considera como punto de equilibrio rentable.
La zafra de terneros, que debería oxigenar los corrales entre finales de febrero y marzo, llega con proyecciones de caída en el volumen total. Esta limitación de oferta, sumada a una retención de vientres por parte de los criadores gracias a la buena disponibilidad de forraje, presiona los valores en los remates de invernada, encareciendo el costo de reposición para el consumo minorista.
Pese a la tensión en la oferta, las estadísticas de la Secretaría de Agricultura y Ganadería marcan que en 2025 el consumo de carnes en Argentina alcanzó los 116,4 kilos por habitante. De ese total, la carne bovina representa 49,92 kilos, seguida de cerca por la aviar con 47,68 kilos y la porcina con 18,89 kilos. El dato confirma que, aunque el sistema de engorde se vuelca a la exportación, la dieta local se sostiene mediante una sustitución de proteínas cada vez más equilibrada. (Agencia OPI Santa Cruz)