Un escenario de violencia y tensión extrema se desató este miércoles en la planta de Fate. La empresa anunció su cierre definitivo y la Policía de la Provincia de Buenos Aires reprimió la protesta de los trabajadores. Los efectivos dispararon balas de goma y detuvieron a Alejandro Crespo, titular del SUTNA, en medio de un operativo cerrojo en los portones de ingreso.
Un grupo de 150 trabajadores, liderados por el delegado Facundo Roa, tomó los techos de la fábrica para evitar el desalojo. Desde las alturas, los operarios denunciaron la presencia policial y reafirmaron que mantendrán la ocupación. La firma comunicó el cese de actividades a las cinco de la mañana, lo que detonó la reacción inmediata del personal que llegaba a cumplir su turno.
Los testimonios desde el interior del predio desmienten los argumentos empresariales. Sebastián Tesoro afirmó que la producción alcanzaba las 6000 cubiertas por día antes de las vacaciones y calificó de imposible la supuesta crisis. El trabajador describió el despliegue de seguridad como un escándalo y confirmó que el objetivo de la toma es la conservación de los puestos.
Víctor Ottoboni señaló que la empresa había reforzado la seguridad días atrás y enviado telegramas de despido anticipados. Los manifestantes aseguran que no abandonarán las instalaciones hasta obtener garantías sobre su continuidad laboral, mientras crece la expectativa por la situación legal del líder sindical detenido. (Agencia OPI Santa Cruz)