El Gobierno nacional prepara una dura ofensiva judicial contra la cúpula de la AFA por el manejo arbitrario de rehenes. La administración libertaria acusa a los dirigentes deportivos de ejercer una diplomacia paralela con Venezuela. Los funcionarios oficiales consideran que este accionar constituye un grave delito tipificado como traición a la patria.
La información oficial confirma el retorno al país del gendarme Nahuel Gallo. El integrante de las fuerzas de seguridad permaneció cautivo durante 448 días en el país sudamericano. El oficialismo denuncia que la intervención de la asociación futbolística interfirió directamente con las negociaciones soberanas del Estado.
Desde el Senado nacional, la jefa del bloque libertario Patricia Bullrich encendió la polémica con una revelación explosiva. La legisladora aseguró que los hombres de Claudio “Chiqui” Tapia rechazaron un desesperado pedido humanitario. La familia quería exhibir una bandera por la liberación durante el último partido de Argentina contra Venezuela.
Lo cierto es que el presidente Javier Milei planea recibir al uniformado en la Casa Rosada. El jefe de Estado evalúa entregarle una condecoración oficial aunque todavía no fijó una fecha en la agenda pública. El Ejecutivo busca capitalizar políticamente el retorno del agente y exponer los vínculos del fútbol con el régimen caribeño.
Mientras tanto el paciente aguarda su alta definitiva en el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional. Los médicos oficiales le realizan diversos estudios pendientes antes de autorizar su viaje hacia su hogar en Catamarca. Los profesionales de la salud recalcan que el hombre no presenta lesiones derivadas de torturas o maltratos físicos.
Y es que el damnificado superó 14 meses de cautiverio donde le negaron asistencia médica deliberadamente. Su esposa María Alexandra Gómez relató que el hombre degustó un asado para celebrar el reencuentro. La familia advirtió que denunciará penalmente crímenes de lesa humanidad cuando la recuperación del oficial finalice. (Agencia OPI Santa Cruz)
Otra vez el Chiqui Tapia le revolvió un dedo en el o.g.t. al jeropa de Milei.