Victoria Villarruel desembarcó este sábado en Mendoza para participar del desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR). La Vicepresidenta aterrizó con una estrategia clara para esquivar la interna política que emana desde la Casa Rosada.
Lo cierto es que la funcionaria esquivó las preguntas sobre el discurso del Presidente Javier Milei durante la apertura de sesiones en el Congreso. Prefirió cederle todo el protagonismo institucional a la Fiesta Nacional de la Vendimia.
El dato clave es su respuesta sobre las acusaciones de “golpista” que lanzó el Diputado Luis Petri días atrás. La titular del Senado descartó referirse directamente al legislador y advirtió que los responsables deben probar esas afirmaciones ante la Justicia.
Lejos de evidenciar malestar por los cruces dentro del oficialismo, la mandataria aseguró sentir comodidad plena en la provincia. De acuerdo a los datos analizados, esta postura busca blindar su figura frente al ruido mediático permanente.
Y es que la referente libertaria aprovechó la ocasión para ensalzar los 90 años de trayectoria de la marca país vitivinícola. Subrayó que su intención primordial pasa por reconocer el esfuerzo regional y servir al pueblo argentino.
Sin embargo, el viaje reafirma su agenda propia dentro de la administración nacional. Constituye su segunda asistencia a la celebración máxima de los mendocinos tras su primera aparición en la edición 2024, apenas semanas después de asumir el cargo. (Agencia OPI Santa Cruz)