El derrumbe del mercado interno arrastró a la industria manufacturera a su nivel más crítico en cuatro años. La caída de la producción metalúrgica registró un rojo interanual del 10,3% durante febrero y sentenció una contracción acumulada del 8,2% para el primer bimestre del año.
Los datos duros surgen de la auditoría mensual elaborada por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina y exponen la verdadera temperatura de la economía real.
El indicador más alarmante radica en las maquinarias apagadas. El uso de la capacidad instalada perforó todos los soportes y se hundió al 40,2%.
Esta cifra representa el volumen operativo más bajo de los últimos 48 meses y marca una contracción neta de 8 puntos porcentuales en comparación directa con el mismo mes del ejercicio anterior.
Radiografía técnica del colapso industrial por sectores
La recesión barrió con todas las ramas fabriles sin excepciones. El informe detalla los siguientes retrocesos operativos en el nivel de actividad de los rubros estratégicos:
- Fundición experimentó una baja profunda del 15,0%
- Bienes de Capital se contrajo un 14,6%
- Autopartes registró un rojo del 12,0%
- Equipamiento Médico retrocedió un 11,6%
- Equipo Eléctrico cayó un 10,2%
El mapa del declive ubica a Buenos Aires como la jurisdicción más castigada con un desplome del 12,9%. Le siguieron en la escala negativa Córdoba con 11,9%, Mendoza con 10,2%, Entre Ríos con 9,8% y Santa Fe con 4,3%.
Elio Del Re, titular de ADIMRA, reconoció que los niveles de capacidad ociosa actuales son críticos y advirtió que la nula perspectiva de recuperación a corto plazo castiga de manera directa la rentabilidad de las empresas operativas.
Pese a la magnitud del freno en las líneas de montaje, el mercado laboral del sector solo reflejó una disminución interanual del 1,8% y mantuvo su plantilla congelada respecto a enero. Este sostenimiento artificial del empleo en fábricas que operan al 40 por ciento de su capacidad estructural anticipa un ajuste inevitable si el consumo interno no convalida una rápida absorción de stock en el segundo trimestre. (Agencia OPI Santa Cruz)