(Por: Rubén Lasagno) – Con fecha 9 de febrero de 2026, el senador José Carambia junto a Natalia Gadano elevó una solicitud formal de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en cuyo punto fundamental solicita ATN al gobierno nacional para todas las localidades de la provincia “sin distinción de banderías políticas” con el fin de sostener los servicios esenciales y el funcionamiento de los gobiernos locales expresa en la parte argumentativa central, sin embargo es importante aludir a la justificación que esgrime el senador para fundamentar su pedido.
Ambos legisladores denuncian que la provincia perdió cerca del 15% de los puestos de trabajo registrados en los últimos años, lo que representa casi 10.000 empleos menos, pero no dice que parte de las malas decisiones tomadas, los incluyen junto al gobernador Claudio Vidal.
Atribuyen el agravamiento de la situación a la caída de la actividad petrolera convencional, informando que más de 5.000 trabajadores del sector hidrocarburífero perdieron su empleo recientemente. Acá también recortan el complejo panorama que se vive en Santa Cruz a partir de las decisiones equivocadas en relación a la salida de YPF y los desaciertos en la reconversión laboral en zona norte.
Otra parte de la argumentación es la crisis petrolera, los problemas de empleos, la baja en las regalías petroleras y recursos coparticipables, que según Carambia ha dejado a los municipios y comisiones de fomento sin recursos suficientes para enfrentar la creciente demanda social. Esto que el senador vuelca como un problema de Nación, pidiendo que se haga cargo del déficit, debemos recordarle al legislador que es atinente a las malas políticas económicas-sociales implementadas por el gobierno al cual pertenece.
Es decir, el pedido de ATN formulado por los senadores Carambia y Gadano expone una clásica maniobra de externalización de responsabilidades políticas. En su argumentación, la crisis socioeconómica de la provincia, marcada por la pérdida de 10.000 empleos y el declive del sector hidrocarburífero, se presenta casi como un fenómeno exógeno o un mero daño colateral.
Sin embargo, este diagnóstico omite deliberadamente cualquier autocrítica sobre las decisiones estructurales a nivel local. La asfixia financiera de los municipios y comisiones de fomento, así como la dependencia extrema de los salvavidas financieros de Nación, no son casualidades climáticas; son el síntoma directo de políticas provinciales deficientes en materia de coparticipación y distribución de la riqueza interna.
Al exigir que el Estado Nacional financie el sostenimiento de las administraciones locales para paliar la demanda social, Carambia pretende invisibilizar los yerros propios de la gestión y la falta de previsión.
En definitiva, en esencia, se trata de un relato político que busca transferir el costo de la crisis hacia afuera, eludiendo el debate de fondo: la matriz de administración, el gasto público y la equidad en el reparto de los recursos que Santa Cruz genera. Y por otro lado, Carambia y Cia presionan por su lado tratando de sacarle más fondos al gobierno de Javier Milei, como parte del intercambio de favores que han pactado desde hace tiempo, donde ellos y los diputados del SER le aprueban todo a libro cerrado al presidente y el único objetivo político es conseguir fondos, como ya pasó con el empréstito de 100 mil millones de pesos que deberá pagar el gobierno en pocos meses, pero que, según el propio gobernador Vidal, no le genera deuda a la provincia (¿?). (Agencia OPI Santa Cruz)
Siempre los mismos transas
Ambos unos payasos
comerciantes totales
inforen las declaraciones juradas de estos OPI
se va a sorprender
Caramba venia arreglar la pobreza que dejasta vos y tu hermano en las heras, turro chorro y vende humo
Eso se lo dieron por haber levantado la mano y apoyar la desinversión en la provincia y reforma laboral., en donde perdimos todos los trabajadores. Es un caradura!!!