(OPI Chubut) – El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) no alcanzaron un acuerdo en las negociaciones salariales por lo cual peligra el inicio de la zafra de langostino en aguas nacionales.
La situación podría desencadenar las mismas consecuencias para el sector pesquero cuando en 2025 se paralizó la actividad durante meses por el conflicto.
Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP, sostuvo que “desde el 20 de febrero venimos manteniendo reuniones formales, pero lamentablemente no estamos pudiendo discutir la cuestión central. Planteamos una propuesta superadora que busca adecuar el negocio a las condiciones del mercado”.
Las empresas promueven “un esquema variable, atado al comportamiento del precio internacional del langostino, con el objetivo de sostener la rentabilidad y garantizar la continuidad de la actividad”.
De la Fuente señaló que “la industria no fija precios y depende de factores externos como los costos logísticos, el combustible y la volatilidad global”.
Por su parte, el secretario de Pesca, Diego Brandan pidió no repetir el conflicto de 2025 porque “fue desesperante para el personal embarcado lo que pasó el año pasado con meses sin poder trabajar. Esperemos que se haya aprendido la lección; la previsibilidad es clave para la paz social”. (Agencia OPI Chubut)