(Por: Rubén Lasagno) – El ingreso de Diego Lagomarsino al edificio de YCRT en calle Cabildo 35 en CABA el día 15 de abril 2026, donde eludió el control biométrico y fue conducido por el gerente Maxi Cáceres a la oficina del Interventor Pablo Gordillo, es (además de un dato desconocido) un dato inquietante y altamente sensible, tanto para la empresa, como para el aspecto político nacional (Javier Milei en Israel) y también para el gobernador Claudio Vidal, el gestor de la iniciativa de que el señor Pablo Gordillo (histórico kirchnerista) haya sido nombrado frente a la intervención de YCRT, luego de la salida abrupta de Thierry Decoud por corrupción.
La llegada de Diego Lagomarsino a YCRT en CABA fue a las 14:40 hs y siete minutos después ingresó a la oficina del Interventor. Allí Gordillo, Cáceres y Lagomarcino permanecieron una hora y media reunidos.
Los personajes
Una breve descripción del oscuro personaje que visitó las oficinas de YCRT en CABA y se entrevistó con Pablo Gordillo es que está directamente implicado en la muerte del Fiscal Alberto Nisman del 28 de febrero de 2015.
La situación procesal de Diego Lagomarsino en la denominada “Causa Nisman” se mantiene en un estado de “espera técnica”, aunque con hitos relevantes en los últimos años que han flexibilizado su control judicial.

Lagomarsino continúa procesado como partícipe necesario del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego y va camino al juicio oral. El juez Julián Ercolini sostiene que Lagomarcino aportó el “arma amiga” (la pistola Bersa .22) como parte de un plan para que el asesinato de Nisman pareciera un suicidio. Al no haber sido apelado por su defensa en 2018 (con el objetivo de acelerar el juicio oral), el procesamiento quedó firme.
Uno de los cambios más significativos en su situación cotidiana ocurrió en los últimos años cuando la justicia ordenó retirarle la tobillera electrónica que portó durante años. Actualmente aunque no tiene el dispositivo, sigue bajo libertad vigilada; mantiene la obligación de presentarse periódicamente ante el juzgado, no puede alejarse más de 100 km de su domicilio por más de 24 horas sin aviso y tiene prohibición de salida del país.
¿Habrá avisado a su juzgado que ese día 15 de abril iba a las oficinas de YCRT a reunirse con el Interventor Pablo Gordillo?.
Lagomarcino es de profesión técnico informático (frecuentemente era requerido en el ámbito judicial y mediático como perito informático, antes del homicidio). Se especializa en soporte técnico, mantenimiento de redes, seguridad informática y análisis de dispositivos, tal lo reveló en sus declaraciones judiciales.
Precisamente, Lagomarsino estaba contratado como asistente informático en la UFI-AMIA (la unidad fiscal que dirigía Nisman) para asegurar las conexiones y dispositivos del fiscal. Además, fue la persona que declaró haberle prestado a Nisman el arma de fuego, una pistola Bersa calibre .22, de la cual salió el disparo fatal horas antes de que el fiscal presentara su denuncia en el Congreso. Son datos necesarios para saber con quién trata un funcionario público nacional destacado como responsable de la empresa YCRT.
Maximiliano “Maxi” Cáceres
Es un hombre históricamente muy vinculado a estructuras políticas del kirchnerismo. De acuerdo a nuestro archivo y los informes que hemos producido ingresó a la empresa minera entre los años 2005 y 2006. Es personal de planta permanente en el yacimiento. Según informes de febrero de 2025, el Interventor Pablo Gordillo lo benefició con un ascenso de categoría, justificando una “destacada labor” en la comercialización de activos de la empresa.
Se ha desempeñado como Gerente de un área técnica y tanto documentos internos y notas de investigación periodísticas de esta Agencia, han cuestionado su rol en la gestión de comercialización de carbón y el pago de ítems salariales como “reemplazos” a personal de su entorno.
A Cáceres se lo identifica como un cuadro técnico-político “hiper kirchnerista” y cumple funciones bajo las órdenes de otro kirchnerista, el interventor Pablo Gordillo. Diversas fuentes periodística indican que históricamente ha reportado a Aníbal Fernández (ex Interventor de YCRT) y como abogado ha actuado como nexo en gestiones comerciales del yacimiento, especialmente en subastas de carbón y convenios con instituciones bancarias (como el Banco Ciudad).
Si bien su nombre aparece mayormente en expedientes internos de YCRT, existen menciones indirectas en el marco en disposiciones internas de la Intervención relacionadas con la estructura de la Gerencia de Explotación o áreas administrativas.
Documentos y denuncias públicas de inicios de 2025 lo señalan como uno de los responsables de armar los pliegos para la venta de carbón a precios presuntamente menores a los de mercado, utilizando intermediarios para la comercialización; también aparece mencionado en investigaciones sobre el pago de suplementos salariales dentro de YCRT que no estarían debidamente justificados por funciones reales de mando.
No informado, no explicado y totalmente silenciado
De no ser por las altas fuentes que posee esta Agencia en YCRT, no habría trascendido esta inexplicable reunión de un funcionario público nacional con un delincuente acusado de gravísimos delitos contra la figura de un Fiscal de la Nación, un magnicidio que en cualquier lugar del mundo (menos en Argentina) sería un escándalo de proporciones épicas.
Por otra parte nos preguntamos ¿Qué hace la SIDE en materia de control de una persona que como Lagomarsino está acusado de un gravísimo delito y sigue ingresando en oficinas públicas, reuniéndose con funcionarios nacionales (¿y provinciales?) con total impunidad sin que se activen los controles y el seguimiento de un hombre que sigue libre solo porque en Argentina, la impunidad es casi un hecho, cuando los delitos como un magnicidio, donde interviene de manera directa el Poder, como está ampliamente demostrado, siguen sin resolución y va camino al archivo sin hallar culpables?. (Agencia OPI Santa Cruz)