La ministra de Salud de Tierra del Fuego, Judit Di Giglio, y los referentes comerciales del sector turístico provincial descartaron este lunes la existencia de casos confirmados o sospechosos de hantavirus en el territorio austral. Las autoridades convocaron a una mesa de urgencia para frenar las versiones originadas por la detección de pasajeros infectados en un crucero que navegaba fuera de la jurisdicción fueguina.
Los despachos oficiales reunieron a los principales actores estatales y privados vinculados al movimiento de visitantes. El encuentro sumó a la mesa a la titular de la cartera sanitaria; al director de Epidemiología y Salud Ambiental, Juan Petrina; al secretario de Política Externa del Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR), Juan Pavlov; al presidente de la Cámara de Turismo, Patricio Cornejo; y a las representantes de la Asociación Fueguina de Agencias de Viajes y Turismo (AAFUVYT), Andrea Forti y Silvana Ponce.
Frente a los presentes, Judit Di Giglio expuso los números precisos que maneja el Ministerio de Salud. “En Tierra del Fuego nunca hemos tenido un caso confirmado de hantavirus y tampoco casos sospechosos”, afirmó la funcionaria. Los registros oficiales exponen una estadística inalterable desde el año 1996, fecha en la que el Estado nacional catalogó a la enfermedad como de notificación obligatoria en toda la Argentina.
La responsable sanitaria amplió el panorama e informó sobre el estado real de los centros médicos. “Ni siquiera hemos tenido personas que hayan contraído la enfermedad en otras zonas y posteriormente hayan llegado a la provincia con diagnóstico confirmado. Tampoco registramos internaciones sospechosas en las últimas semanas epidemiológicas”, detalló la ministra.
La funcionaria diferenció la realidad insular de otras regiones cordilleranas del país y de Chile, donde las autoridades sanitarias notifican contagios anuales. “Formamos parte de la red nacional de vigilancia epidemiológica junto al Instituto Malbrán y contamos con equipos técnicos altamente capacitados para realizar el monitoreo de enfermedades respiratorias”, sostuvo Judit Di Giglio.
Desde el área turística, los funcionarios apuntaron a proteger la actividad portuaria y el flujo comercial. Juan Pavlov, representante del INFUETUR, graficó el volumen operativo que maneja la provincia. “Somos el destino con mayor cantidad de recaladas de cruceros del país y puerta de entrada a la Antártida. Por eso resulta fundamental llevar tranquilidad y transparencia informativa tanto a operadores turísticos como a visitantes”, manifestó el secretario.
Los voceros del gobierno respaldaron el discurso con la documentación existente sobre biología local. “El registro sanitario resulta contundente, en Tierra del Fuego no existen casos activos de hantavirus ni evidencia de fauna transmisora en el territorio provincial”, sumó el referente del INFUETUR.
El ala privada del sector turístico apoyó inmediatamente la versión estatal y enfocó sus declaraciones en el impacto económico. “Trabajamos con el mercado turístico nacional e internacional, defendemos al destino tanto por la seguridad sanitaria como por la calidad de los servicios que ofrecemos”, indicó Patricio Cornejo, titular de la Cámara de Turismo.
El empresario cerró su intervención con un mensaje directo hacia los mercados emisores: “Es seguro venir a Tierra del Fuego y también es seguro vivir acá”.
Los representantes del sector público y privado insistieron en mantener la operatividad habitual. Recordaron que el Estado no aplica ninguna restricción vigente para los viajes hacia la Argentina o hacia la isla. Pidieron a los operadores y particulares consultar únicamente los canales oficiales antes de difundir datos que alteren el mercado provincial. (Agencia OPI Tierra del Fuego)