Desde los micrófonos de Radio Mitre, el oficialismo puso en marcha una estrategia de aproximación religiosa para oxigenar la gestión. El presidente Javier Milei catalogó este martes como “altamente probable” el arribo del papa León XIV a la Argentina, proyectando la fecha del acontecimiento para el próximo mes de noviembre si no median imprevistos de última hora.
Las tratativas diplomáticas quedaron bajo la lupa tras los dichos del jefe de Estado, quien adjudicó los supuestos avances al desempeño del canciller Pablo Quirno. Según el mandatario, las gestiones del funcionario técnico destrabaron los canales de diálogo bilaterales y allanaron el terreno para concretar la presencia del jefe de la Iglesia católica en territorio nacional durante el tramo final del año 2026.
A pesar del optimismo desplegado por la Casa Rosada, los registros documentales de la Santa Sede contradicen el apuro gubernamental. El sitio oficial del Vaticano mantiene congelada la hoja de ruta del Pontífice para el año en curso, limitando los viajes apostólicos ratificados de forma exclusiva a destinos de Europa y África, sin incorporar paradas en el continente americano.
Los trascendidos informales provenientes de agencias internacionales y de la prensa romana apuntan a que la llegada de León XIV formaría parte de una gira regional de mayor envergadura. El itinerario extraoficial contempla un recorrido por Uruguay y Perú, nación esta última donde el obispo se desempeñó como misionero en Chiclayo y obtuvo la ciudadanía formal. (Agencia OPI Santa Cruz)