La ineptitud operativa de la empresa transportista Transpa y la falta de previsión de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) chocaron de frente con la realidad invernal de Santa Cruz. Una falla en la línea de alta tensión de 220 kV Esperanza – Río Gallegos dejó a oscuras a la capital desde la madrugada de este viernes 12 de junio de 2026. El incidente desnudó la fragilidad del tendido energético que el discurso político promociona como blindado.
A las 04:18 horas, un primer comunicado oficial de la transportadora privada intentó calmar las aguas estimando una interrupción de apenas dos horas. Los plazos técnicos informados carecían de sustento real en el terreno.
El Consejo Provincial de Educación debió firmar una resolución de emergencia a las 06:36 horas para suspender las clases del turno mañana. La medida oficial abarcó a todos los niveles y modalidades de las instituciones educativas de Río Gallegos. El gobierno provincial priorizó el repliegue administrativo ante la imposibilidad de garantizar calefacción y seguridad en los establecimientos.
Las ráfagas y la acumulación de hielo trabaron el despliegue de las cuadrillas en las subestaciones. Las autoridades provinciales mantienen el monitoreo de la situación que aun no tiene horario de solución. (Agencia OPI Santa Cruz)