La devastación estructural requiere financiamiento externo inmediato para evitar la asfixia del Estado. Washington activó equipos de búsqueda urbana e intervino los controles de tráfico aéreo para garantizar la ayuda humanitaria.
El terremoto que devastó el norte de Venezuela el 24 de junio demandará US$ 37.000 millones para la reconstrucción estructural, cifra equivalente al 40 % del PBI nacional. Conforme a los reportes financieros del Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) publicados en la red X, la crisis exige la intervención del FMI, el Banco Mundial, el BID y la CAF para financiar las obras sin detonar nuevas deudas sobre una emergencia humanitaria preexistente.
Según los expedientes oficiales del gobierno presentados el lunes, Jorge Rodríguez, Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, confirmó que el conteo de fallecidos alcanzó las 3.535 víctimas mortales, tras incorporar 193 cadáveres desde el domingo. El funcionario validó la asistencia clínica a 25.016 pacientes; estabilizó la lista de heridos en 16.740 y verificó 6.462 rescates de sobrevivientes entre los escombros.
Unos 17.854 ciudadanos perdieron su vivienda por daños severos o destrucción total. Para mitigar el desastre habitacional, el Estado articuló la siguiente red de contención logística:
- Instaló 82 campamentos transitorios.
- Movilizó 29.567 efectivos del Ejército y cuerpos de seguridad.
- Inscribió y coordinó a 27.930 voluntarios civiles.
- Distribuyó 9.603 toneladas de alimentos a 86.794 familias damnificadas.
Hasta el momento, las cifras extraoficiales elevan la dimensión de la tragedia. La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela actualizó sus bases de datos matutinas e identificó a 30.229 personas que continúan sin reportar contacto con sus allegados.
La Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) sirvió como escenario para la graduación de nuevos tenientes de corbeta, evento que Delcy Rodríguez, Presidenta encargada de Venezuela, utilizó para blindar al chavismo. “No habrá un estallido social: lo que hay es solidaridad profunda de nuestro pueblo”, argumentó la mandataria, según los registros del diario El Universal. La dirigente instó a los militares a sostener nuevas bases republicanas y exigió cohesión total: “Dejemos de lado a los miserables, unámonos en un solo abrazo, un solo corazón”.
Motivado por el Día de la Independencia del país sudamericano, Marco Rubio, Secretario de Estado estadounidense, ratificó la asistencia técnica impulsada por la Administración Trump. La respuesta norteamericana inyectó al terreno cuadrillas de búsqueda y rescate urbano pertenecientes a los condados de Fairfax, Los Ángeles, Miami-Dade y la Ciudad de Miami.
En paralelo, el Comando Sur notificó vía redes sociales que escuadrones de Marines de Estados Unidos operan desde el 1º de julio en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía, La Guaira. Los uniformados norteamericanos gestionan la torre de control y las operaciones terrestres junto a los operadores venezolanos para eliminar cuellos de botella y acelerar la llegada de suministros vitales hacia las líneas del frente. (Agencia OPI Santa Cruz)