Un informe del Banco Central y consultoras privadas revela que el 33,3% de los deudores suspendió sus pagos en mayo.
El 33,3% de los deudores argentinos suspendió el pago de sus obligaciones financieras en mayo de 2026. Esta cifra implica que 1 de cada 3 personas con créditos activos ingresó en estado de morosidad. El fenómeno responde directamente al encarecimiento de las tarifas de servicios públicos y provoca la exclusión inmediata del sistema crediticio regulado.
Los registros procesados por la consultora 1816 con datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman que la irregularidad en préstamos a familias alcanzó el 12,7%. El indicador hilvanó su decimonovena suba mensual consecutiva. Esta dinámica dejó a 7.000.000 de personas fuera del circuito formal de financiamiento.
Por su parte, la consultora Analytica estimó que el índice general de mora escaló al 16% en el mismo período. El impacto golpea con severidad a las provincias patagónicas. En el sur, el congelamiento de ingresos reales frente a subas de tarifas energéticas aceleró el colapso en los pagos de tarjetas de crédito.
3 claves para entender esta medida:
- El 33,3% de los argentinos que registran deudas activas cayeron en cese de pagos durante el mes de mayo de 2026.
- El BCRA encadenó 19 meses consecutivos de incrementos en los índices de irregularidad de las carteras bancarias de consumo.
- La falta de pago llega al 42,8% en el segmento de jóvenes menores de 25 años debido al gasto en apuestas virtuales.
¿Cómo afecta la suba de la morosidad al bolsillo en la Patagonia?
El incremento del costo de vida en el sur del país reduce el ingreso disponible para cancelar compromisos financieros de corto plazo. Cuando las facturas de servicios públicos demandan una porción mayor del salario real, el asalariado prioriza la subsistencia y posterga los vencimientos bancarios. La consecuencia directa es la cancelación de cuentas corrientes y el bloqueo de tarjetas de crédito regionales.
Los planes de refinanciación ofrecidos por los bancos comerciales actúan como una dilación nominal que no corrige la insolvencia de fondo. Al quedar marginados del crédito bancario formal, los trabajadores patagónicos recurren a cooperativas de crédito informales o mutuales. Estos canales alternativos aplican tasas de interés efectivas anuales muy superiores, consolidando un círculo de endeudamiento permanente.
Claudio Caprarulio, director de la consultora Analytica, detalló: “Estamos ante un problema sistémico. Hay varios factores que lo impulsan. El aumento de las tarifas en los servicios públicos hizo que las familias tuvieran menos poder adquisitivo para gastar en otros consumos“.
¿Por qué aumentó el impago de deudas entre los jóvenes de Argentina?
La insolvencia financiera se concentra con mayor fuerza en la población joven que carece de inserción laboral estable. La caída del salario real coincide con la proliferación de plataformas de juego online, factor que distorsiona las finanzas de las personas de menor edad.
La segmentación estadística elaborada por la consultora 1816 expone la gravedad del default según los rangos de edad:
- De 18 a 25 años: 42,8% de irregularidad financiera.
- De 26 a 35 años: 39,3% de irregularidad financiera.
- De 36 a 45 años: 31,0% de irregularidad financiera.
Esta estructura de datos revela que cuatro de cada diez menores de 25 años arrastran un historial crediticio negativo ante el BCRA. El indicador confirma la inviabilidad de los mecanismos tradicionales de financiamiento para este sector de la población. (Agencia OPI Santa Cruz)