(Por: Rubén Lasagno) – Leemos a diario y escuchamos en radio y televisión, a personas allegadas al gobierno provincial explicando la necesidad de contar con la Emergencia Habitacional en Santa Cruz para (supuestamente) resolver el problema habitacional en la provincia. Sin embargo, cuando vamos a los números oficiales, los mismos que transcribe el gobierno nacional de giros a las provincia y nos detenemos en Santa Cruz, vemos que la realidad contrasta con el discurso.

Tal como resulta de investigar los últimos 3 años sobre los ingresos del FONAVI (Fondo Nacional de la Vivienda) en el año 2024 la provincia recibió 10.450,8 millones de pesos; en el 2025 ingresaron 20.631,7 millones de pesos y en lo que va de 2026 (hasta junio) ingresaron 13.811,3 millones de pesos; es decir, que en total Santa Cruz, bajo la actual administración, ha recibido 44.893,8 millones de pesos.
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OPI Santa Cruz ha tratado por todos los medios oficiales y extraoficiales, constatar si estos casi 45 mil millones de pesos han sido aplicados a la construcción de viviendas y si dichos fondos han sido rendidos.
Hasta el momento de cerrar este informe no hemos podido constatar (siquiera) que se haya hecho la inversión, con lo cual, hasta este momento, los casi 45 mil millones de pesos no fueron ejecutados. Y esto nos genera una nueva pregunta: Si el gobierno no invirtió este dinero en viviendas ¿En qué gastó estos fondos nacionales que vienen exclusivamente dentro de un plan habitacional para ese objeto?.

Marcelo De La Torre presidente del IDUV (Instituto de la Vivienda) en un medio de la ciudad, dijo que no hay fondos para hacer viviendas, que no tienen plata para terminar las 300 viviendas comprometidas que se hacen con el fondo UNIRSE y actualmente el plan de 56 viviendas del Barrio San Benito en Río Gallegos, se encuentran sin terminar (obviamente sin entregar) porque no tiene lo fundamental: los servicios. El barrio no cuenta con red de gas ni de agua.
¿Cómo encuadramos los fondos del FONAVI no ejecutados con la situación habitacional de Santa cruz y esta imperiosa necesidad del gobierno de impulsar una Emergencia habitacional?.
Comienzan a aparecer las razones
En mi columna del lunes 21 de julio 2026 anunciamos que la Emergencia habitacional propuesta por el gobierno, olía a negocios y allí expusimos dos alternativas: la entrega del negocio en manos amigas con la asociación de empresas conocidas con Viviendas Bahía Blanca para la adquisición de viviendas premoldeadas y la otra opción que mencionamos, fue que Santa Cruz Puede SAU, podría hacerse cargo porque una de sus iniciativas comerciales fue la construcción de viviendas premoldeadas.

Ahora, mediante el anuncio que hace Santa Cruz Puede de la fabricación de viviendas “panelizadas” en algo más de 30 mil dólares por unidad de 58m2 con revestimiento de chapa exterior y durlock interior, dos dormitorios, cocina-comedor integrado y un baño, queda claro que el plan de la Emergencia Habitacional tiene un fin predeterminado, permitirle al gobierno hacerse cargo del negocio a través de esta pseudo-empresa que el propio gobernador la creó para dejarla afuera de todo tipo de control.
Cada Emergencia, sin rendiciones
¿Otra “Emergencia más?. Sin duda el Ejecutivo hace uso y abuso de las “emergencias” por cuanto estas excepciones, que en Santa Cruz es la regla, le permiten al gobierno manejar fondos, reajustar partidas y disponer de los fondos de manera discrecional sin rendir nada ante un silencio preocupante de parte del organismo de contralor como el Tribunal de Cuentas, que poco o nada dice ni hace para echar luz sobre estos oscuros manejos, de hecho, durante la Emergencia Administrativa, dictada para Desarrollo Social, Educación y Salud en el año 2024, se hizo una comisión de seguimiento y en la primera reunión en la Cámara, se constató que nunca hubo una rendición de cuentas y allí le hicieron observaciones muy importantes por parte de la comisión de seguimiento, como la compra de 60 mil kgs de leche a una firma donde la empresa no cumplía los términos y luego el gobierno la volvió a contratar dentro de la misma Emergencia. También dentro de esa Emergencia compraron 45 camiones de leña que nadie pudo determinar si llegaron o no, pero rendición no hubo y todo esto fue observado por el Tribunal de Cuentas.
Más tarde la “Emergencia Climática” del año 2025 aprobada en la Cámara de Diputados, nunca fue rendida a pesar de que el gobernador Claudio Vidal a través de su equipo de comunicación armaba videos volando en un Hércules entre alimentos, agua y elementos para enfrentar la contingencia, tratando de convencer a la audiencia de todo lo bien que manejan las crisis. (Agencia OPI Santa Cruz)