Las mediciones oficiales de la canasta alimentaria registraron un alza del 2,6% en el último mes, impulsando el umbral de indigencia a los $229.131 por cada adulto en el país.
El valor de la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó los $1.564.716 en julio de 2026, cifra que necesitó reunir un hogar de cuatro integrantes para no ser considerado pobre en la Argentina. La medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) marcó una suba mensual del 2,2%, mientras que la variación acumulada en lo que va del año se ubicó en 19,6%.
El costo para cubrir las necesidades elementales mostró un encarecimiento superior en el rubro alimentario directo. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el límite de la indigencia, registró un incremento del 2,6% en julio de 2026, acumulando una suba del 20,1% en el transcurso de los primeros siete meses del año. En términos interanuales, la CBT trepó un 36,1%, mientras que la CBA avanzó un 37,4%.
Para un adulto equivalente, la línea de indigencia quedó fijada en $229.131, en tanto que el ingreso individual necesario para no quedar por debajo de la línea de pobreza escaló a los $506.381. La divergencia entre ambas canastas evidencia que los productos de primera necesidad vinculados a la nutrición mantuvieron una dinámica de precios más agresiva que los bienes y servicios no alimentarios contemplados en la medición.
El impacto de las canastas según la composición del hogar
La estructura de ingresos exigida por el INDEC varía sensiblemente al evaluar la escala de los grupos familiares. Un hogar de tres integrantes —compuesto por una mujer de 35 años, un hijo de 18 años y una madre de 61 años— requirió $563.663 para cubrir la CBA y $1.245.696 para costear la CBT completa.
En los esquemas de mayor demanda, una familia de cinco miembros integrada por dos adultos de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años necesitó un haber de $744.677 únicamente para alimentarse. Al sumar los rubros de indumentaria, transporte, salud y servicios básicos representados en el coeficiente de Engel, ese mismo grupo demandó $1.645.737 para no ubicarse en el estrato de la pobreza urbana. (Agencia OPI Santa Cruz)