El abaratamiento relativo por la quita impositiva y el atraso cambiario contrajo el superávit comercial de panificados a USD 16 millones, mientras las empresas radicadas en el país sustituyen líneas locales con producción de Brasil y China.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero registró un incremento del 73,66% en las importaciones de alimentos y bebidas, al pasar de USD 1.215 millones en 2024 a USD 2.110 millones en 2026. El salto comercial superó ampliamente el ritmo de las compras externas totales argentinas, que en el mismo período avanzaron un 34%.
La apertura de góndolas no respondió a bajas arancelarias, dado que el derecho aduanero para bienes extrarregional promedió 15,9% frente al 15,2% registrado en 2020. La contracción del costo obedeció a la eliminación del Impuesto PAÍS efectivizada en diciembre de 2024, medida que redujo la carga impositiva en frontera del 84,7% al 75,7%.
A la flexibilización aduanera y el cese de las licencias previas se sumó una pauta cambiaria inferior a la inflación interna. Esta divergencia abarató el ingreso de productos manufacturados en el exterior frente a los costos operativos de las plantas radicadas en territorio argentino, impulsando el padrón a 209 operadores frente a los 114 computados dos años atrás.
ARCA detectó sustitución fabril en Arcor y multinacionales alimenticias
Las firmas con instalaciones en el país encabezan el ingreso de manufacturas mediante filiales extranjeras. Fabricantes como Arcor, Nestlé y Mondelez canalizaron compras de pastelería industrial que treparon de USD 10,7 millones a USD 32,1 millones, mientras Fargo importó panificados desde México y Chile para abastecer plazas antes cubiertas con elaboración doméstica.
El segmento de galletitas y panificados totalizó USD 60,8 millones entre enero y agosto de 2026, multiplicando por 2,7 el volumen registrado dos años antes. Brasil concentró el 46% de esos despachos y Paraguay retuvo el 18%, dejando a la elaboración industrial de obleas un incremento financiero que pasó de USD 7,4 millones a USD 14,7 millones.
El avance de las colocaciones argentinas en el exterior hasta USD 76,5 millones no impidió que el superávit comercial en galletería se desplomara de USD 43 millones a USD 16 millones. La sustitución de líneas fabriles deterioró la balanza sectorial, aun cuando el pan de molde, el pan dulce y las tostadas representaron apenas el 5% de las compras aduaneras.
La Unión de Industriales Fideeros alertó por el fideo instantáneo chino
En el rubro pastas, las compras al exterior alcanzaron USD 18,8 millones entre enero y agosto de 2026, contra los USD 4,9 millones del mismo tramo de 2024. El mercado de origen viró drásticamente y China pasó a liderar las ventas con USD 6,2 millones, escoltada por Brasil con USD 5,8 millones y relegando a Italia al tercer puesto con USD 3 millones.
El relevamiento aduanero procesado por Indicadores.ar especificó que USD 13,4 millones de ese total correspondieron a fideos instantáneos, variedad sin desarrollo fabril de escala en Argentina. En dicho renglón, China colocó USD 6,1 millones y Brasil USD 5,4 millones, figurando Arcor como la principal firma importadora desde ambas procedencias.
Las exportaciones argentinas de pastas sufrieron un retroceso del 23%, cayendo a USD 13 millones frente a los USD 17 millones liquidados en 2024. Únicamente en pastas secas y rellenas tradicionales el balance mercantil retuvo saldo favorable, con despachos por USD 12,2 millones frente a ingresos aduaneros por USD 5,4 millones.
La Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina cuantificó la elaboración fabril doméstica entre 350.000 y 415.000 toneladas anuales, volumen ante el cual la importación representa el 1%. En términos macroeconómicos, las compras externas totales de bienes absorbieron el 10,5% del Producto Interno Bruto en 2025, estabilizando sus liquidaciones en USD 51.500 millones durante los primeros ocho meses de 2026. (Agencia OPI Santa Cruz)





