(Por: Rubén Lasagno) – Hoy en OPI Santa Cruz cumplimos 22 años de informar, ininterrumpidamente a la provincia y al mundo, contenidos periodísticos en forma de noticias, investigaciones, opiniones, análisis político y social de Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego y obviamente, de cada gobierno nacional que a lo largo de más de dos décadas ha transitado por Balcarce.
Y siempre, en cada momento de estos 22 años, llevamos a nuestros lectores una visión absolutamente equidistante de cualquier partido político, gobernante o gobierno en cualquier nivel; y en cada caso, como lo seguimos haciendo hoy, opinamos sin ningún tipo de condicionamiento ni censura previa.
En estos 22 años hemos aprendido que el periodismo libre e independiente (de las ideologías y las billeteras) no es el que más plata tiene o produce; es el que más riqueza acumula.
No somos los mejores en nada, pero a lo largo de este tiempo hemos cultivado un perfil que nos hace distintos. Y no impartimos clase de periodismo ni mucho menos; solo ensayamos y sostenemos nuestro plan, aquel que craneamos en el año 2004, cuando decidimos abrir un espacio de prensa distinto, actualizado y con una ruta de trabajo periodística por fuera de lo que hace la mayoría. Esa “veteranía experiencial” de dos décadas es lo que usamos para cimentar lo que día a día estamos construyendo.
No renegamos de las nuevas tecnologías, la IA y los avances en el campo de la logística técnico-periodística; por el contrario, nos hemos ensamblado perfectamente y acompañamos las novedades metodológicas, pero por ahí no pasa todo, ni siquiera la gran parte de esta profesión. Si solo nos dedicáramos a cortar y pegar comunicados oficiales de gobiernos, municipios, presidentes o facciones políticas determinadas, no estaríamos haciendo lo que nos propusimos oportunamente, aun cuando dispongamos de las nuevas tecnologías para cortar camino en el trabajo diario.
No estamos en la Matrix del poder político, judicial ni legislativo; somos los que criticamos, investigamos y desnudamos sus miserias, acercando la verdad documentada al señor y la señora que trabajan y desean consumir parte de la realidad que el establishment les oculta. Quien no lo desea hacer tiene un universo variopinto de oportunidades que seguramente lo podrán satisfacer; en ese caso, OPI no es la mejor opción.
Nunca trabajamos ni añoramos premios, menciones, halagos circunstanciales, ni nos abrimos a los codazos para lograr un posicionamiento en el ámbito comunicacional de la provincia, ni a niveles nacionales a donde hemos podido llegar. Por el contrario, prescindimos de todo ello. Nuestro universo de lectores nos conoce por nuestro trabajo periodístico silencioso, diario y constante, no por acciones paralelas a la función periodística que nada tienen que ver con el objetivo de informar, criticar y dar a conocer nuestro punto de vista, a veces y posiblemente equivocado para muchos, pero nunca deshonesto ni funcional sectorialmente a las partes involucradas.
Jamás en estos 22 años potenciamos, propusimos, direccionamos, ayudamos o impulsamos a un sector o una persona en cargos, candidaturas, funciones oficiales, no oficiales, ni tampoco resaltamos conductas políticas o de gestión de ninguno. Lejos de eso, nuestra función periodística ha sido y es la de escarbar en los rincones paralelos de la función oficial y reflotar lo oculto, avieso, producto del engaño o la corrupción del poder y los actores que la perpetran. El objetivo es dejar al desnudo las mentiras del Poder y analizar los fundamentos de por qué ocurre todo y en beneficio de quién.
Nada de esto paga, obviamente, como si nos dedicáramos a hablar de la fauna, la flora, transcribir gacetillas de prensa del gobierno, partes policiales o resaltar en medios nacionales lo bien que le va a Santa Cruz, ocultando la otra cara de la luna, la verdadera.
Y, sin embargo, no rechazamos ni criticamos que esos medios existan, porque hacen lo que nosotros jamás haríamos ni haremos; es decir, cubren un nicho de información que nos permite desentendernos de lo superfluo para centrarnos en lo primordial.
Si los medios oficiales y paraoficiales cumplen con su tarea de informar en cadena lo obvio, nosotros podemos concentrarnos en informar lo que es necesario que la audiencia conozca. Entonces, vivimos en un ecosistema comunicacional casi perfecto en Santa Cruz, como parte de la división del trabajo autoimpuesta, donde se conforma una cadena en la cual nadie se daña y por el contrario, todos nos complementamos.
Por estos 22 años, levantamos la copa imaginaria con nuestros amigos lectores que nos acompañan desde nuestros inicios y los que por miles se han ido sumando. Agradecemos infinitamente a nuestros colegas del orden nacional que confían en nosotros y nos tienen como fuente de referencia en la provincia, confiando en nuestra honestidad intelectual y profesional.
Hoy es solo un día más para quienes trabajamos en este “emprendimiento vocacional”, pero no lo es en el contexto del esfuerzo, la dedicación y las ganas que le ponemos a OPI Santa Cruz para hacerlo cada vez mejor, pero respetando la idea fundacional que le dio origen.
Por muchos años más: los integrantes de OPI Santa Cruz
Feliz aniversario opi y santa cruz y a todos los integrantes de este medio, geacias por abrirnos los ojos a los que los leemos e informamos con la verdad, sigan por muchos años mas, un abrazo para todos