(Por: Rubén Lasagno) – La dualidad discursiva del vicegobernador Fabián Leguizamón, expresada con apenas horas o días de diferencia y en dos ciudades distintas, no responde a una confusión personal, sino a una estrategia política calculada.
En la política argentina, este tipo de comportamiento es un síntoma clásico de las coaliciones electorales heterogéneas cuando enfrentan el desgaste de gobernar y lo vengo marcando hasta el cansancio, cada vez que los partidos conforman alianzas para ganar pero no se sustentan cuando empiezan a gobernar.
Para entender cómo se explica este “doble comando” discursivo de Fabián Leguizamón, debemos analizarlo en cuatro dimensiones claves partiendo de la naturaleza de la coalición política oficial ya que Claudio Vidal (proveniente del sindicalismo petrolero y el peronismo disidente con su partido SER) y Fabián Leguizamón (dirigente histórico del radicalismo – UCR) formaron un frente unido exclusivamente por un objetivo: derrotar al kirchnerismo, sin embargo y transcurrido tres años de gestión, lo pongo en serias dudas.
El Vicegobernador en su discurso en medios de Río Gallegos alabó “el ordenamiento” y agitó el fantasma de “no volver al kirchnerismo” porque ese es el único pegamento que mantiene unida a la alianza con el SER. Es la justificación fundacional de por qué están juntos Vidal y Leguizamón.
En cambio, en declaraciones en Caleta Olivia, el vicegobernadorhabló de “malas praxis” y admitió que “no tiene incidencia“. Lo que hace Leguizamón es blanquear que el pacto fue electoral pero no de gestión. Planteó como queja pública que Vidal gobierna solo, con su círculo íntimo, dejando al radicalismo fuera de la mesa donde se toman las verdaderas decisiones ejecutivas.

Analizando en profundidad el discurso del vicegobernador en distintos ámbitos, Leguizamón divide ese discurso para separar “la ideología de la administración diaria”.
Cuando conviene y cuando no
El Vicegobernador festejó las auditorías, la denuncia de los 269 “ñoquis” y la limpieza del Estado. Esto en “la macro” es fácil de defender, le da rédito político y lo alinea con el mandato de sus propios votantes radicales, pero se despega de la micro en los lugares en que la gestión falla (falta de insumos en hospitales, paros docentes, reclamos municipales por salarios), Leguizamón levanta una barrera y dice “yo ahí no tomo decisiones“. Es una forma de encapsular los fracasos exclusivamente en la figura del Gobernador.
Otro factor a tener en cuenta en el territorial, o sea, el lugar donde Leguizamón elige dar cada mensaje, que no tiene nada de inocente:
En medios de la capital provincial sede del gobierno, el discurso es más institucional, apuntando a mantener la calma (“no pierdan las esperanzas”, “esto va a mejorar“), etc, es decir, actúa como un hombre de Estado que sostiene la gobernabilidad, pero en Caleta Olivia y el norte provincial que son zonas altamente conflictivas, de fuerte raigambre peronista/sindical y donde los problemas sociales suelen estallar primero, allí, Leguizamón entiende que presentarse como un “aplaudidor” de Vidal tendría un costo altísimo frente al descontento popular. Por eso, en esa radio Calentense elige mostrarse crítico y empatizar con el malestar social hablando de las “malas praxis”.
Finalmente el Vicegobernador sin duda intenta preservar el capital político que dice sostener y evitar, de cualquier manera, pagar costos políticos, lo que lleva a considerar que Leguizamón intenta una sobrevida política, ante la crisis profunda que atraviesa Santa Cruz y sus expectativas electorales futuras.
El vicegobernador sabe que si rompe institucionalmente y renuncia, se lo acusaría de desestabilizar a un gobierno que recién empieza, dañaría su imagen institucional, impactaría en su ambición política futura y le haría un gran favor al kirchnerismo, pero si se mimetiza totalmente con Vidal, corre el riesgo de hundirse políticamente si la gestión fracasa definitivamente, como todo parece que está sucediendo.
Entonces para entender la dualidad discursiva de Fabián Leguizamón debemos entenderlo como un ejercicio de “oficialismo crítico” según el lugar en el que se exprese. Es el típico ejercicio político especulativo de tener un pie adentro y un pie afuera.
El Vicegobernador se queda con los aciertos (la lucha contra la corrupción pasada) para justificar su cargo, pero se lava las manos ante los errores de la gestión presente para proteger su futuro político y el de su partido, mandándole al mismo tiempo un mensaje de presión a Vidal: “Si querés que deje de criticarte en los medios, dame participación real en el gobierno”, es más o menos el mensaje que se infiere de parte de Fabián Leguizamón a su compañero de fórmula en la campaña 2023. (Agencia OPI Santa Cruz)
Que este inútil vaya pensando el volver al trabajo que tenia antes de ser un vicepresidente gobernador por conveniencia personal y no partidaria ni política, se mato solo el forro con esta alianza pegada con mocos
Lo de vicepresidente esta de mas
LO que pasa es que Vidal y el chucy son cortados por la mis a tijera. Solo ellos podian pensar que iban a convivir. Cualquiera que los conoce sabe que no tiene probelma en traicionar a cualquier cumpa
muchos abandonaran el barco antes que se hunda…. jejejej nadie quiere hundirse con el burro del gobernador… un desastre su gobierno.
VAMOS CHUKYYYYYY HAY QUE TRAICIONAR ANTES QUE TE TRAICIONEN
BIEN AHI CARAJO
A CORTARSE SOLO COMO LA VILLARUEL DEL LOCO
¿DONDE VIERON QUE UN GOBERNADOR Y UN VICE SE LLEVEN BIEN?
EL CHUKY ESTA PODRIDO ADEMAS EN PLATA TIENE PROBLEMAS
ESO SI LEGUI CUANDO TE VAYAN LLEDVATE A TODOS LOS RADICHETAS QUE METISTE
NO SON MENOS 60 ENTRE AMIGOS PARIENTES Y BANCAS DEL PARTIDO