La prórroga de las bonificaciones extraordinarias del esquema focalizado amortigua la suba tarifaria mensual, mientras el recorte acumulado en las transferencias fiscales energéticas alcanza el 61,2% entre los primeros ocho meses de 2023 y 2026.
El Gobierno nacional prorrogó para el mes de octubre el esquema de subsidios a la energía eléctrica y al gas natural, fijando los incrementos de tarifas en un 1,64% para el servicio eléctrico y en un 2,24% para el suministro de gas por red. La medida mantiene vigentes los topes de consumo subvencionado y las partidas de asistencia extraordinaria en el marco del programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), postergando la eliminación total de la bonificación general en el gas natural que preveía pasar al 0% durante este período.
La resolución administrativa extiende por un mes la bonificación general del 50% en las boletas de gas natural y sostiene el límite bonificable de electricidad en 200 kWh mensuales. Con la adición de los aportes excepcionales del 25% en energía eléctrica y del 24,25% en gas, la cobertura estatal sobre el valor bruto de la energía alcanza un 75% para los hogares catalogados como elegibles en el padrón oficial.
El ajuste de la electricidad rige de forma directa para los usuarios de las distribuidoras Edenor y Edesur bajo la jurisdicción federal del Área Metropolitana de Buenos Aires, en tanto la corrección del gas mantiene vigencia a nivel nacional. La conducción económica oficial justificó la preservación transitoria de estas partidas bajo la premisa de avanzar “en el proceso de normalización tarifaria sin resignar las metas fiscales”, en un contexto de encarecimiento de los precios internacionales del combustible.
El ajuste fiscal y la brecha en la cobertura de costos
El sostenimiento temporal de estos beneficios coincide con una reducción estructural del gasto público en el área energética. Cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reflejan que las transferencias fiscales destinadas a subsidiar la energía cayeron un 61,2% real en la comparación de los primeros ocho meses acumulados entre 2023 y 2026. Pese a ese repliegue presupuestario, el Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP de la UBA-Conicet verificó que durante 2026 los fondos devengados registraron un repunte del 21% real interanual, traccionado por giros extraordinarios hacia el mercado mayorista eléctrico.
El esquema vigente mantiene una cobertura fragmentada sobre el costo real de generación y distribución técnica de los servicios. En agosto, los usuarios del área metropolitana solventaron en promedio el 55% de la tarifa técnica y el Estado asumió el 45% restante, cancelando los hogares el 63% del costo en electricidad y el 57% en gas. Los segmentos residenciales sin beneficio afrontan la tarifa plena, mientras los usuarios subsidiados cubren el 33% del costo eléctrico y el 25% del servicio de gas. (Agencia OPI Santa Cruz)