El presidente estadounidense intimó a su homólogo de Ucrania a pactar con el Kremlin tras el envío de un plan confidencial a Moscú y cuestionó el impacto económico del respaldo militar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó acelerar un entendimiento formal con el gobierno de Rusia para clausurar las acciones bélicas, al advertir públicamente al mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski, sobre las consecuencias operativas de dilatar las conversaciones. El emplazamiento ocurrió en la sede de la Casa Blanca, en Washington D.C., donde el jefe de Estado norteamericano condicionó la continuidad de la asistencia extranjera al cierre inmediato de un tratado entre las partes involucradas.
Frente a los corresponsales acreditados en la sede de gobierno, el mandatario estadounidense justificó la presión diplomática: “Queremos que Zelensky llegue a un acuerdo. Si no llegan a un acuerdo, las cosas solo van a empeorar”. El líder republicano vinculó el financiamiento de la defensa ucraniana con el descontento de la sociedad civil de su país: “Hemos proporcionado cantidades enormes de ayuda a Ucrania y no hemos recibido nada a cambio, salvo un precio elevado de diésel. Los contribuyentes estadounidenses están hartos de esto”.
El endurecimiento de la línea oficial coincidió con las misiones que encabezó el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. El emisario formalizó contactos diplomáticos un día martes en Oslo, Noruega, al mantener un encuentro bilateral con Zelenski y delegados de la comunidad de funcionarios europeos. El presidente ucraniano definió aquellos intercambios preliminares como un proceso constructivo para evaluar los términos del cese de hostilidades.
Horas después, el diplomático estadounidense aterrizó en territorio ruso durante la jornada del miércoles para entrevistarse con el mandatario Vladimir Putin. En esa audiencia reservada, la delegación norteamericana entregó una iniciativa revisada para resolver el conflicto territorial y habilitar un esquema de entendimiento internacional. La administración demarca que el plan procura que “abra una vía hacia negociaciones trilaterales directas y otras negociaciones multilaterales más amplias”.
“Es hora de llegar a un acuerdo. A Rusia le gustaría cerrarlo”, sostuvo Donald Trump al respaldar la viabilidad de la gestión ante el Kremlin. La advertencia formó parte de una serie de reproches públicos lanzados contra la conducción de Kiev, a la que acusó de frenar las tratativas de paz. El mandatario estadounidense sostuvo el lunes previo que Zelenski debió resolver el diferendo militar con anterioridad e instó a relevarlo de su rol como jefe de la delegación negociadora. (Agencia OPI Santa Cruz)






