El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) oficializó un índice de inflación mayorista del 1% para el segundo mes del año. La cifra marca una desaceleración contundente en la cadena primaria de valor, aunque expone una profunda brecha frente al costo de vida que absorbe el ciudadano de a pie.
Los datos técnicos muestran que la variación interanual acumuló un alza del 25,6% y el primer bimestre cerró con un modesto avance del 2,7%.
El freno en el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) tiene un responsable estadístico directo fundamentado en la caída del costo de los productos provenientes del exterior.
Radiografía técnica de los precios
El desglose de los números nacionales expone una dinámica de precios dividida y con impacto directo en los sectores productivos.
- Los productos importados registraron una baja del 2,7%.
- Los productos nacionales subieron un 1,3%.
Dentro del componente doméstico, las mayores incidencias de aumento recayeron en áreas operativas sensibles para la región patagónica. El rubro de petróleo crudo y gas empujó un 0,27%, seguido por alimentos y bebidas con 0,26% y los productos refinados del petróleo con un 0,23%. La energía eléctrica aportó un 0,12%.
En paralelo a la medición principal, el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) y el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) acompañaron la tendencia con subas moderadas del 0,7% mensual.
La estadística macroeconómica marca que este nivel es el segundo más bajo desde mayo de 2025. Sin embargo, la calle experimenta una realidad financiera completamente desligada de las planillas oficiales. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró febrero con un alza del 2,9% y mantiene su sendero de incremento ininterrumpido desde agosto del año pasado. (Agencia OPI Santa Cruz)