La sesión legislativa que comenzó alrededor de las 10 de la mañana, terminó pasada las 15 horas luego de un cuarto intermedio a pedido del presidente del Cuerpo Fabián Leguizamón tras aclarar que se había producido la rotura de un vidrio en el edificio, producto de la tensión que preludiaba la sesión y se fue calentando con el pasar de las horas mientras afuera del edificio los gremios acumulaban una importante cantidad de afiliados de todas los sectores y las localidades del interior que llegaron a esta capital en al menos 5 o 6 colectivos para estar presentes e impedir el tratamiento del proyecto de Emergencia Económica que finalmente nunca entró en la Cámara.
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Como ya lo explicamos en nuestra nota anterior, el gobierno se vio impedido de darle tratamiento a una ley altamente resistida, además que por los problemas sociales y sindicales generados alrededor del tema, sino que además toda la oposición se ha manifestado en contra de la medida e inclusive hay al menos tres diputados propios que habrían puesto reparos a la hora de acatar la orden de votarla. Esto hizo que el Ejecutivo no pudiera enviar el proyecto hoy para tratarlo sobre tablas, porque carecía de los dos tercios y por otro lado ponerlo en la agenda hoy hubiera podido tener como destino el archivo.

Probablemente el gobierno provincial haya subestimado la movilización gremial en esta oportunidad y se encontró con una respuesta significativa e inusual, agregado a ello el creciente malestar en las filas de la policía, la carpa levantada por familiares de los efectivos policiales y la amenaza de un posible autoacuartelamiento que podría empezar en zona norte y llegar a la capital provincial, como ocurrió hace varios años atrás: esto hizo que se lo viera al jefe de ministros Pedro Luxen entrando apurado a la casa de gobierno para reunirse con los voceros de la policía, mientras a pocos metros los sindicatos hacían sonar sus bombos y preparaban las cubiertas para quemarlas, en caso que adentro se tratara la Ley de Emergencia, lo que finalmente no ocurrió.

Por su parte cuatro jefes de bloques de la oposición en la Cámara constituyeron una Comisión y realizaron una manifestación colectiva señalando su preocupación por la frágil situación social que atraviesa la provincia, el compromiso de seguir trabajando para aportar a la solución protegiendo el derecho de los trabajadores y dejando asentado que desde la Legislatura no apoyarán ninguna medida que no tenga consenso público, una forma de desmarcarse de la metodología de imposición del gobierno y dejando plenamente establecido ante los sindicatos y la opinión pública, que ninguno de los firmantes está de acuerdo con el proyecto oficial, sin someterlo a debate público y aceptar la decisión de la mayoría surgida de todos los sectores, no solo políticos sino sociales y sindicales. (Agencia OPI Santa Cruz)