El presidente José Antonio Kast ordenó este jueves la salida de 40 ciudadanos extranjeros desde Chile mediante un avión oficial. El mandatario implementó así la fase activa de sus políticas de frontera para endurecer los ingresos al territorio nacional.
La aeronave trazó una ruta logística con aterrizajes programados en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), Quito (Ecuador) y Bogotá (Colombia). Las autoridades chilenas entregarán allí a los pasajeros a las respectivas dependencias de migración locales, conforme a la documentación disponible.
Kast catalogó el procedimiento como el punto de partida para un “sistema continuo de expulsiones”. El Ejecutivo advirtió mediante un comunicado oficial que la acción formaliza una política permanente de fiscalización limítrofe ininterrumpida.
El documento gubernamental adelantó que el Estado ejecutará medidas terrestres y aéreas de forma continua para aplicar la normativa sobre los extranjeros infractores. El manifiesto del vuelo agrupa a los ocupantes en dos categorías judiciales concretas:
- 25 personas afrontan la salida obligada por ingresar al país evadiendo los controles.
- 15 judicializados acumulan expedientes por robo, porte ilegal de armas y tráfico de drogas.
El grupo de expulsados involucra en su mayoría a individuos de nacionalidad colombiana, boliviana, venezolana, peruana y ecuatoriana. Esta intervención de tránsito acompaña otras alteraciones físicas sobre el terreno limítrofe dispuestas por las autoridades.
El titular del gobierno inspeccionó el 16 de marzo pasado los primeros trabajos para cavar una zanja en el límite con Perú. La excavación atraviesa la frontera norte e integra las directrices del Plan Escudo Fronterizo ideado para frenar los cruces a pie.
Las oficinas estatales computaron 2.101 denuncias formales por ingreso clandestino al país entre el 11 de marzo y el 11 de abril de este año. Los registros oficiales marcan una disminución estricta de las contravenciones al comparar las cifras con los períodos anteriores. (Agencia OPI Santa Cruz)