El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria por su presunta participación en el intento de golpe de Estado de 2023, fue trasladado de urgencia a un hospital en Brasilia este martes tras sufrir una descompensación. La emergencia médica coincidió con la noticia de que el exmandatario fue multado con casi 189.000 dólares por comentarios racistas realizados durante su mandato.
Según informó su hijo, Flavio Bolsonaro, el exmandatario padeció una “fuerte crisis de hipo, vómitos y presión baja”. Su médico, Claudio Birolini, confirmó a la prensa que Bolsonaro presentó “un cuadro de malestar, caída de la presión arterial y vómitos“, por lo que solicitó su traslado para una evaluación clínica y exámenes complementarios. El expresidente fue escoltado al centro de salud por los policías penales que custodian la residencia donde cumple el arresto.
Tras permanecer siete horas en el hospital, donde recibió una reposición intravenosa de hierro para tratar un cuadro de anemia, Bolsonaro regresó a su domicilio en medio de una caravana de la Policía Federal y el saludo de decenas de sus simpatizantes. Se informó que ya había estado en el mismo centro médico el pasado domingo para un procedimiento ambulatorio y está previsto que regrese en unos 15 días para el retiro de los puntos.
El exjefe de Estado se encuentra bajo arresto domiciliario desde el pasado mes de agosto en el marco de la causa que investiga el intento de golpe de Estado contra el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. La medida se dictó por presuntamente haber buscado presiones judiciales por parte del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. La salud de Bolsonaro se ha visto afectada por problemas intestinales recurrentes desde que fue apuñalado durante la campaña presidencial de 2018, lo que lo ha obligado a someterse a, por lo menos, seis cirugías. (Agencia OPI Santa Cruz)