(Por: Rubén Lasagno) – “A todo aquel político que a pesar de las durísimas condiciones económicas que tienen los ciudadanos de Santa Cruz se les ocurra meterle la manos en los bolsillos a los vecinos de ésta ciudad o de cualquier otra con la Tasa Vial, hay que escracharlo, ir a buscarlo donde haga un acto, plantarse frente al municipio o donde esté y destruirle cualquier campaña política-partidaria tanto a él como a quienes lo acompañan en la fórmula”.
Este pensamiento lo extrajimos de una encuesta cerrada de opinión (aplicando un protocolo estricto de “doble ciego”) que hicimos en OPI entre 600 suscriptores de nuestra Membresía Colaborativa, la forma más directa y segura de saber qué piensa la gente respecto de algún tema y conocer esa opinión personal. Uno de los encuestados respondió a la “pregunta abierta” tal lo transcribimos, ante la consulta “¿Qué opina Ud del cobro de la Tasa Vial que instaló José María Carambia en Las Heras e intentó hacerlo Pablo Grasso en Río Gallegos y podría ser un nicho de recaudación a la que eche mano algún otro intendente inclusive con la anuencia del gobierno provincial, que está desesperado por el apoyo al endeudamiento y no se opondría esta iniciativa a nivel municipal?”.
Excepto dos personas que no vieron mal la medida “como temporal si fuera necesario”, el resto orilló el repudio; un 25% fue inclusive más fuertes que el comentario inicial que transcribimos, sobre los intendentes y concejales que decidan meterle la mano al bolsillos destruidos de los empleados públicos, los trabajadores monotributistas y las Pymes o comercios al borde del cierre.
La encuesta en si dio muchos argumentos para presentar, analizar y desglosar aquí y sostener con un rango de opinión certera lo que piensa el ciudadano medio sobre temas de competencia local, provincial y nacional, a tal punto que va a ser una de las herramientas que de ahora en más vamos a usar ante temas controversiales, porque lejos de las encuestas telefónicas o de redes, éstas no son falseadas y diríamos que la mayoría de los suscriptores han dado su opinión y un 13% solamente, decidió no responder.
Carambia, primero en meter la mano al bolsillo del ciudadano
En el mes de abril del año 2017, a poco de asumir como Intendente José Carambia, hoy senador y ya pensando en su próxima candidatura a la gobernación, en complicidad con el Concejo Deliberante instaló la Tasa Vial del 3% a los combustibles que pagan hasta hoy todos los lasherenses y los turistas que pasan por allí. Llegaron a prometer que la misma sería por “un corto tiempo”. Hace 10 años que se sigue tributando y no hay ninguna posibilidad de que su hermano Antonio, hoy Intendente en un juego de posta política, la vaya a suprimir. Cabe recordar que los ciudadanos de Las Heras, lo aceptaron mansamente.
Un año antes, en el año 2016, desde la provincia estuvieron tentados a implementar la Tasa Vial del 3% a los combustibles, pero dentro del kirchnerismo aceptaron la moción de que hacerlo iba a impactar negativamente no solo en el frente político, sino en el turismo, el encarecimiento de los combustibles, el transporte, los medicamentos, los alimentos y todo lo que se mueva en territorio provincial, lo cual recaería de manera directa y con repercusiones muy negativas en el gobierno de Alicia Kirchner que arrancaba su primera gestión.
La gran tentación
Actualmente y debido a la crisis, recortes de fondos, caída de la coparticipación y desesperación por echar mano a cualquier caja que asegure fondos frescos, no son pocos los intendentes que están pensando en esta medida. Extraoficialmente nos llegó información de que en una reunión de al menos tres de ellos, sobrevoló el tema de la Tasa Vial, pero alguno descartó el tema por el impacto tan negativo que tendría la medida en la ciudadanía a menos de un año y medio de las elecciones.
Las mismas fuentes señalan que en conversaciones por el endeudamiento que Vidal pretende conseguir contra viento y marea, al menos un intendente de “la patota del SER”, como lo menciona un propio aliado extrapartidario del gobierno provincial, habría tratado de “intercambiar figuritas” (y no del Mundial) para que desde el Ejecutivo provinciales le allanen el camino (no solo de la Tasa Vial, sino de obras y fondos frescos), claro está, a cambio de las manos incondicionales del diputado por el Pueblo en la Cámara. Si esto avanza y se materializa en negociaciones siempre espurias entre el poder político provincial, daremos los nombres, las circunstancias, el lugar y todos los detalles de dónde y entre quienes “se cocinó todo”, como es nuestra costumbre.
Como en el empréstito, donde prometimos seguir el tema y hablar claramente de los negociados, intercambios de favores y exponer a quienes estén a favor de llevar a Santa Cruz a un endeudamiento de 15 años con afectación del 25% de regalías, sin ningún sustento técnico serio de obras y destino de esos fondos, vamos a alertar e informar a la opinión pública, cualquier intento municipal de sorprender con este infame impuesto del 3% a los combustibles que va directamente contra el ciudadano de menos recursos porque eleva la inflación provincial y encarece todos y cada artículo que se compre y adquiera en Santa Cruz, donde la pobreza llega al 48%.
En la actualidad, en Santa Cruz (excepto en Las Heras) lo que realmente modifica el precio en los surtidores a nivel general son las actualizaciones del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Dióxido de Carbono, dispuestas por el Gobierno Nacional.
A raíz de los ajustes mensuales y la alta presión sobre el valor energético, llenar el tanque de un vehículo mediano en Santa Cruz a marzo de 2026, cuesta entre un 85 y 90% más que a principios del año 2025. En Las Heras, llenarlo es aún más caro.
Mirá lo que hace Carambia
De acuerdo a los tributaristas consultados, en general, la aplicación dispar de las “tasas viales” a nivel municipal genera una fragmentación tributaria que impacta directamente en la estructura de costos de los conductores y altera la dinámica comercial de las estaciones de servicio. Al tratarse de un porcentaje sobre el precio de venta (y no una suma fija), el peso de este tributo se magnifica con cada actualización del valor del combustible y carga sobrecostos a los insumos/mercaderías y servicios de cada localidad donde se aplica.
La situación en Santa Cruz expone claramente esta disparidad, con municipios que avanzaron sobre el tributo y otros donde la resistencia social y política logró frenar la medida, como es el caso de Las Heras y de Río Gallegos, por ejemplo.
El municipio de Las Heras con la responsabilidad de José Carambia y su hermano Antonio aplica una tasa sobre el expendio de combustibles del 3%. Esto obliga a las estaciones locales a actuar como agentes de retención, encareciendo el precio final frente a localidades vecinas y generando lo que los estacioneros denominan “fuga de consumo”.
A fines de 2023, el intendente Pablo Grasso en Río Gallegos intentó incorporar un recargo del 4% en el litro de nafta para compensar el recorte de fondos nacionales destinados a obra pública. Sin embargo, la medida generó fuerte rechazo y el Concejo Deliberante finalmente la eliminó de la tarifaria 2024.
El impacto real en el surtidor
Para dimensionar esta disparidad con valores actualizados a principios de 2026, donde la nafta súper en la región promediaba los $1.600 por litro hace que un tanque lleno de un auto que puede ser de 80 mil pesos, en Las Heras cueste $ 82.400,00.
Esta asimetría genera que un transportista o un conductor particular que viaja por la provincia planifique sus cargas de combustible para evitar los ejidos urbanos más costosos, castigando la rentabilidad del sector privado local (estaciones de servicio) por una política fiscal estrictamente municipal.
Todo esto que enumeramos en el informe, tiene como objetivo alertar y prevenir a la opinión pública sobre una especie de “movida subterránea de la política provincial”, donde la desesperación del gobierno provincial por acceder a las autorizaciones correspondientes de los jefes comunales, puede ser a cambio de instalar ésta absurda y corrupta forma de esquilmar a la clase trabajadora, comercios y matar la escasa actividad económica de la provincia que no repunta y por el contrario, languidece todos los días. (Agencia OPI Santa Cruz)