(OPI TdF) – A contramano de las desmentidas públicas realizadas por la compañía, la operadora petrolera ROCH SA ha iniciado formalmente el proceso de desinversión territorial en Tierra del Fuego. La empresa presentó ante la Secretaría de Hidrocarburos provincial la solicitud de reversión de superficies significativas en sus tres concesiones principales: CA-12, CA-13 y CA-14. Esta maniobra administrativa, sustentada en documentación técnica de septiembre de 2025 elaborada por EARG-FCAG-UNLP, confirma el repliegue de la firma en la isla para concentrar su estructura operativa en el norte de Santa Cruz, donde ya ha asegurado nuevos activos bajo la firma Proyectos SAU.
El movimiento de ROCH expone una clara contradicción entre su discurso corporativo y su ejecución estratégica. Mientras se negaba un eventual retiro de la provincia, los expedientes revelan que la empresa se desprende de más del 50% de la superficie operativa en dos de sus áreas clave y casi el 45% en la restante. Este “reordenamiento” implica la devolución al Estado fueguino de bloques que la operadora ya no considera rentables o estratégicos, una acción que habilita la futura relicitación de estas zonas, pero que en lo inmediato representa una reducción drástica de la huella de inversión de la compañía en la cuenca austral fueguina.
La solicitud se realiza en nombre de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que ROCH lidera junto a Petrolera El Trébol SA, Desarrollos Petroleros y Ganaderos SA, Crown Point Energía SA, St. Patrick Oil & Gas SA y Secra SA. El detalle del achique es contundente: en el área CA-12 “Río Cullen“, la operadora devuelve el 59,44% de la superficie (210,3 km²); en la CA-14 “Angostura“, se revierte el 54,8% (228,9 km²); y en la CA-13 “Las Violetas“, el yacimiento más extenso, se entrega el 44,29% (536,28 km²).
El contexto de esta devolución no es aislado. La decisión de soltar lastre en Tierra del Fuego coincide cronológicamente con la expansión de la petrolera en la provincia vecina. A través de Proyectos SAU, ROCH ha logrado la titularidad de los bloques Cerro Guadal Norte, Cerro Piedra, Cañadón Yatel y Lomas de Cuy en Santa Cruz. Este viraje confirma que los recursos y la logística de la empresa están siendo reasignados hacia el continente, dejando en la isla una operación reducida a su mínima expresión rentable, mientras el Estado provincial deberá gestionar ahora la administración de las áreas revertidas en un mercado hidrocarburífero cada vez más selectivo. (Agencia OPI Tierra del Fuego)