El 2025 concluye con un saldo ambivalente en la relación bilateral entre Javier Milei y Donald Trump. Si bien el vínculo político actuó como el principal activo de gobernabilidad durante la volatilidad cambiaria electoral, el año cierra con dos vacíos en la agenda: la postergación de la firma del acuerdo comercial y la ausencia de la foto conjunta en el sorteo del Mundial.
El dato duro de la gestión diplomática fue la intervención directa del Tesoro norteamericano. En una maniobra financiera encabezada por Scott Bessent, Estados Unidos compró pesos argentinos para neutralizar las corridas cambiarias previas a los comicios legislativos. La operación permitió al oficialismo estabilizar el dólar y llegar a las urnas con el mercado controlado.
La firma que no llegó
A pesar del anuncio realizado por la administración republicana en noviembre, el tratado de libre comercio no se materializó en los papeles antes del brindis de fin de año. El canciller Pablo Quirno intentó bajar la ansiedad sobre los plazos: “El acuerdo con Estados Unidos está prácticamente cerrado. Lo que estamos esperando es una definición de agendas para lograr una fecha de firma y terminar“.
El borrador del entendimiento contempla la reducción de aranceles, alineación de estándares y normativas sobre propiedad intelectual, pero las trabas burocráticas o políticas impidieron su concreción en el calendario 2025.
El conflicto AFA y la foto trunca
El otro punto de contraste se dio en diciembre. Tras realizar 14 viajes a Estados Unidos, Milei canceló su visita número 15. El Presidente decidió no asistir al sorteo del Mundial 2026, evitando así cruzarse con el titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, en medio de la disputa por las Sociedades Anónimas Deportivas.
La decisión dejó vacante la foto esperada junto a Trump en el evento deportivo. El Ejecutivo apuesta ahora a reactivar la agenda en 2026, con la firma del acuerdo comercial como la próxima meta verificable para sostener el relato de la alineación total. (Agencia OPI Santa Cruz)