El oficialismo ha decidido trasladar la batalla geopolítica al recinto parlamentario. La Libertad Avanza (LLA) buscará que el Congreso Nacional respalde formalmente la posición argentina de apoyo a la decisión de Estados Unidos de detener al ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Sin embargo, la iniciativa, redactada por la diputada Silvana Giudici y avalada por Martín Menem, se enfrenta a un escenario complejo: tendrá el rechazo absoluto del kirchnerismo y la izquierda, sumado a los reparos técnicos de bloques dialoguistas como Provincias Unidas.
El proyecto libertario establece que el Congreso se exprese “en consonancia con la política exterior del gobierno y la posición del Presidente Javier Milei”. Para el bloque oficialista, ratificar el respaldo a la aprehensión de Maduro es la vía necesaria para la restitución de la democracia y los derechos humanos en el país caribeño. En los fundamentos, el texto hace mención específica al caso del gendarme argentino Nahuel Gallo, retenido por el régimen chavista sin paradero conocido desde diciembre de 2024, un punto sensible para la seguridad nacional.
La discusión, sin embargo, ya generó cortocircuitos. En las últimas horas, se produjo un fuerte contrapunto en redes sociales entre la autora del proyecto y el legislador de la Coalición Cívica (bloque Provincias Unidas), Maximiliano Ferraro.
Ferraro reclamó que al texto oficialista se le “olvidó un párrafo” sobre la liberación de presos políticos y garantías de transición democrática, poniendo el foco en figuras como Edmundo González Urrutia y Corina Machado.
La respuesta de Giudici no se hizo esperar y expuso la tensión latente entre los aliados potenciales: “Innecesaria tu acotación. En el 2009 me presenté personalmente en la cárcel de Yare en Caracas para exigirle a Hugo Chávez que libere a los presos políticos”, replicó la diputada, pidiendo evitar las “chicanas” en temas de derechos humanos.
Más allá de los cruces personales, el debate de fondo es jurídico y geopolítico. Mientras LLA, el PRO y la UCR celebran la acción estadounidense, Ferraro advirtió que la acción unilateral sienta “un precedente delicado para el derecho internacional” ante la fragilidad mundial actual. En la vereda opuesta, los bloques de Unión por la Patria y la izquierda rechazaron de plano la iniciativa, condenando lo que califican como una “intervención militar” y una “violación grave y deliberada de la soberanía” venezolana. (Agencia OPI Santa Cruz)