El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó la cancelación total de las operaciones financieras mantenidas con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, lo que implicó el desembolso de fondos utilizados durante el último trimestre para contener la volatilidad cambiaria.
Si bien el acuerdo marco anunciado el 20 de octubre contemplaba una línea de contingencia por hasta US$ 20.000 millones, los datos oficiales indican que la utilización real fue sustancialmente menor. Según documentos bilaterales, Argentina utilizó aproximadamente US$ 2.500 millones de la línea acordada.
Estos fondos fueron inyectados en el mercado local en las semanas previas a las elecciones para evitar que el tipo de cambio perforara el techo de la banda de flotación. La operación incluyó tanto la venta de dólares como la compra de pesos en el mercado de “contado con liquidación” (CCL) para reducir la brecha.
Rentabilidad para las arcas norteamericanas
Lejos de ser una asistencia gratuita, la operación generó un costo financiero directo para el Estado argentino y una rentabilidad explícita para el acreedor. El titular del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, refutó las críticas internas sobre un posible “rescate a fondo perdido” y puso cifras a la operación.
Según el funcionario de la administración de Donald Trump, el mecanismo arrojó resultados positivos para su país:
- Reembolso total: Argentina pagó el capital íntegro de los fondos utilizados.
- Ganancia financiera: La operación generó “decenas de millones de dólares en ganancias” para el contribuyente estadounidense.
- Sin riesgo actual: El Fondo de Estabilización Cambiaria (FEC) de EEUU no posee pesos en su cartera actualmente.
Bessent calificó el movimiento como un logro de la política “América Primero”, destacando que se logró estabilizar a un aliado mientras se obtenía un retorno económico.
Vigencia y escenario futuro
A pesar de la cancelación de la deuda flotante, desde el BCRA ratificaron que el swap permanece vigente. Esto implica que la línea de crédito continúa abierta ante eventuales turbulencias financieras, aunque actualmente el saldo utilizado es cero.
El gobierno estadounidense vinculó la continuidad de este respaldo a la implementación de las políticas desregulatorias impulsadas por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. Por el momento, la “estabilidad” celebrada por Washington tiene un costo financiero ya saldado por las reservas argentinas. (Agencia OPI Santa Cruz)