El ministro del Interior, Diego Santilli, iniciará mañana un recorrido por la Patagonia con una agenda de doble cara. Mientras la urgencia oficial declara la supervisión de los incendios que castigan a la provincia de Chubut, el objetivo de fondo del Gobierno nacional es asegurar los votos necesarios en el Senado para aprobar la reforma laboral en febrero.
Santilli desembarcará en el sur acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Según confirmaron fuentes oficiales, la visita se centrará en las zonas afectadas por el fuego. Sin embargo, llama la atención un dato político: no está prevista una reunión con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres. Ambos funcionarios ya habían coordinado acciones de asistencia la semana pasada, pero el vacío en la agenda presencial sugiere que la prioridad del Ejecutivo está puesta en otros distritos clave para la negociación legislativa.
La búsqueda de aliados y la “mano dura”
El itinerario del ministro revela la estrategia de la Casa Rosada. El jueves, Santilli viajará a Mendoza para encontrarse con Alfredo Cornejo. El mandatario mendocino no solo garantizó su respaldo a la reforma, sino que exige ir más allá.
“La reforma se quedó corta porque creo que en algunos puntos se concedió demasiado al sindicalismo y a la CGT“, sentenció Cornejo a un medio local, marcando la cancha al Ejecutivo nacional.
El poroteo en el Senado
La gira continuará el viernes con una parada estratégica en La Pampa. Allí, Santilli se reunirá a las 14 horas con el gobernador peronista Sergio Ziliotto. Este encuentro, que debió postergarse hoy por cuestiones climáticas, es vital para el oficialismo. El Gobierno intenta sumar voluntades opositoras antes de la mesa política convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para ese mismo día en Buenos Aires.
Cuenta regresiva legislativa
La administración libertaria tiene una obsesión: sancionar la ley durante las sesiones extraordinarias que inician el 2 de febrero.
Para lograrlo, la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, activará los mecanismos parlamentarios esta misma semana. Bullrich anticipó la convocatoria a una comisión especial a partir del próximo viernes, encabezada por la abogada Josefina Tajes, para analizar las objeciones técnicas.
El debate de fondo comenzará el 26 de enero, fecha en la que los senadores medirán fuerzas. La Casa Rosada sabe que el margen es estrecho y que, más allá de los incendios, el verdadero fuego a apagar está en el recinto de la Cámara Alta. (Agencia OPI Santa Cruz)