El Gobierno de Javier Milei enfrenta su primera encrucijada financiera del año en su relación con las provincias. Ante la resistencia de varios gobernadores a aprobar la letra chica de la Reforma Laboral, el Ejecutivo nacional analiza abrir la billetera y ofrecer un esquema de compensaciones económicas para destrabar la ley.
El nudo del conflicto es estrictamente fiscal y golpea de lleno a las arcas provinciales, incluida Santa Cruz. Los mandatarios locales advierten que la modificación propuesta en la escala del Impuesto a las Ganancias afectará la recaudación de este tributo.
Al ser un impuesto coparticipable, cualquier reducción en lo que recauda la Nación implica automáticamente menos dinero que se gira a las provincias para pagar sueldos y obras.
Esta mañana, la mesa política convocada por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debatió internamente esta estrategia. En los pasillos de Balcarce 50 existen dos posturas marcadas frente a los aliados que plantean diferencias.
Por un lado, un sector pragmático propone diseñar soluciones “a medida” para los reclamos puntuales de cada gobernador y así asegurar los votos. Por otro, el ala más dura rechaza ceder ante la presión, argumentando que la reforma beneficiará a las economías regionales a largo plazo y que los gobernadores deberían entender los argumentos técnicos sin pedir dinero a cambio.
El árbitro final de esta disputa interna será el ministro de Economía, Luis Caputo, quien participa del intercambio para cuidar que ninguna “compensación” ponga en riesgo el déficit cero.
El equipo negociador del oficialismo ya tiene nombres propios para esta tarea. La estrategia legislativa está en manos de Martín Menem (Diputados), Patricia Bullrich (jefa de bloque de LLA en el Senado), el ministro del Interior Diego Santilli, el armador Eduardo “Lule” Menem y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
El objetivo es cerrar filas antes de que termine enero. El Gobierno necesita concertar una línea de acción única para evitar que la discusión por los recursos coparticipables haga naufragar el proyecto de “Modernización Laboral” en el Congreso. (Agencia OPI Santa Cruz)