(Ushuaia – OPI TdF) – El puerto de Ushuaia fue testigo este domingo de una zarpada que mezcla la nostalgia de la guerra con la frialdad de la investigación científica. Los veleros Galileo y Pampa Mía pusieron proa hacia las Islas Malvinas, iniciando una travesía que busca unir la historia de la gesta de 1982 con estudios técnicos en el Atlántico Sur.
La misión, encabezada por el excombatiente Nilo Navas, no es un simple viaje de placer financiado por el entusiasmo. La tripulación incluye científicos y arqueólogos especializados en naufragios que ya vienen de rastrear los restos de la goleta Espora en la Bahía Franklin, donde el histórico Luis Piedrabuena naufragó en 1873.
Lo cierto es que la logística de estos movimientos suele pasar bajo el radar oficial, pero el impacto simbólico para el vecino de Tierra del Fuego es directo. Mientras el Galileo, bajo el mando de Jorge Patoco, navega hacia el archipiélago, el plan incluye desembarcos en Puerto Enriqueta, el Estrecho de San Carlos y el Cementerio de Darwin.
La trama real indica que, para Nilo Navas —sobreviviente del crucero General Belgrano—, esta expedición representa la culminación de un proyecto vital. Es el regreso de un hombre que, habiendo luchado desde el mar, vuelve ahora como civil y docente para pisar el suelo que el conflicto le negó hace décadas.
Puertas adentro, se sabe que la permanencia en las islas será de una semana. Luego de cumplir con la agenda histórica y científica, las embarcaciones no regresarán al puerto fueguino, sino que seguirán ruta hacia Bahía Blanca y Mar del Plata, finalizando en Buenos Aires para mantenimiento durante todo el 2026. (Agencia OPI Tierra del Fuego)