El arzobispo expuso el corte de recursos estatales destinados a instituciones médicas. La cúpula religiosa remitió un requerimiento formal al Ejecutivo para destrabar el financiamiento paralizado.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, denunció este sábado la falta de pago gubernamental de las prestaciones por discapacidad. El titular eclesiástico advirtió sobre el crítico escenario social que atraviesan las provincias ante el aumento exponencial de individuos que acuden a los comedores parroquiales en busca de alimentos y sustento básico.
Las organizaciones eclesiásticas registran un alza sostenida en la demanda de ayuda territorial. “Se nota el incremento del número de personas que piden la ayuda, la asistencia de Cáritas“, puntualizó el dirigente religioso en declaraciones radiales. El prelado calificó el contexto socioeconómico vigente como “un tiempo difícil”.
El máximo representante del Episcopado contrastó el crecimiento de sectores específicos de la macroeconomía con la realidad comunitaria. De acuerdo a los datos procesados por la institución, la asimetría financiera golpea con mayor fuerza a las zonas más pobladas del país. “En los grandes centros urbanos la situación es muy complicada”, precisó el sacerdote.
La paralización de las transferencias del Estado generó una crisis operativa directa en las entidades de asistencia civil. Los directivos de la Iglesia enviaron una nota formal al Ministerio de Salud para exigir la reactivación inmediata de los mecanismos de pago correspondientes a las coberturas médicas.
El arzobispo documentó el conflicto con casos concretos que detallan la inacción oficial:
- Reclamo por los fondos de salud paralizados “hace unos meses”.
- Caída de los recursos destinados a sostener a los cotolengos de Don Orione.
- Riesgo salarial para los profesionales médicos que dependen de esos giros estatales.
- Señalamiento a las autoridades nacionales sobre “la gravedad del emergente”.
Frente al estilo comunicacional que ejerce la gestión política, la autoridad de la Iglesia instó a disminuir la confrontación pública. “Nosotros hablamos de desarmar las palabras y de procurar, cualquiera sea el ciudadano, tratar de comunicarse de modo de no agraviar“, argumentó el vocero católico.
Los obispos aclararon que los reclamos financieros evitan conformar una oposición de carácter partidario. Las exigencias de la cúpula eclesiástica apuntan al resguardo de las franjas demográficas expuestas a la licuación de ingresos. “Nos importa muchísimo el lugar de la atención de la gente más vulnerable“, garantizó Colombo al finalizar su reporte sobre el estado de las obras parroquiales. (Agencia OPI Santa Cruz)
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