(Por: Giuliano Ventura para OPI Chubut) – Yo recuerdo cuando en campaña el actual presidente Javier Milei y su coequiper Patricia Bullrich se deshacían en explicaciones ante quien quisiera escucharlos, remarcando que ni bien llegaran lo primero que harían sería desarticular las bandas narco criminales que operaban en las cárceles gracias a los más de 60 mil teléfono que había tras las rejas, lo cual ha transformado, gracias al kirchnerismo, a las prisiones en aguantaderos protegidos de asesinos, chorros, lavadores y traficantes.
El krichnerismo lo hizo y lo profundizó durante la pandemia, pero pasada la peste todo siguió igual. En el 2023 cuando ganó la Libertad Avanza y Bullrich tomó el mando de la Seguridad, pensamos que lo primero que haría sería retirar los teléfonos de las cárceles. No, todo siguió igual.
Ayer acá en Chubut, la legislatura aprobó por amplia mayoría la prohibición del uso de celulares y dispositivos móviles dentro de las cárceles provinciales con el fin fundamental de proteger la seguridad pública y prevenir los delitos, como estafas y extorsione y desarticular la logística criminal, teniendo en cuenta que desde adentro de las prisiones se manejan las bandas de delincuentes armados en el exterior.
De esta forma la legislatura de Chubut aprobó el proyecto de ley que prohíbe el uso de celulares en todos los establecimientos penitenciarios de la provincia e introduce un régimen de conexión controlada que garantiza el legítimo uso de la comunicación respetando los Derechos Humanos, algo así como el teléfono fijo que siempre existió en las cárceles.
Habrá que ver ahora si en realidad la medida es efectiva desde lo procedimental o si solo es una puesta en escena y con el discurso falaz de los derechos humanos, se genera una apertura selectiva de “derechos” dentro de las cárceles provinciales que va a prohibir el uso de celulares a algunos y otros van a seguir con línea abierta para atender sus negocios. (Agencia OPI Santa Cruz)