Durante la liquidación de abril, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó una baja en la medición general. El equipo económico de Javier Milei festeja la desaceleración tras diez meses de escalada. Los números finos exponen una presión directa sobre los surtidores y las tarifas de servicios.
La Fundación Libertad, desagrega las fuerzas que operan sobre el bolsillo. La inflación núcleo perforó el piso general y marcó 2,3%. Los precios regulados traccionaron hacia arriba el índice con un alza del 4,7%.
Los bienes y los servicios corren a distintas velocidades y licúan el poder adquisitivo real. Los datos interanuales evidencian el encarecimiento estructural del costo de vida:
- Bienes: acumulan una suba del 27,4%.
- Servicios: registran un salto del 43,1%.
El economista Joaquín Aránguiz compara la estructura actual de precios con 2019 y detecta un mayor alineamiento del esquema tarifario. El contraste con 2023 expone las distorsiones sostenidas por la administración del Frente de Todos.
Durante ese período, prendas de vestir y calzado operaban un 35% por encima de la media del mercado. Vivienda, agua, electricidad y gas cotizaban un 40% por debajo de su valor operativo real.
El reacomodamiento tarifario exige un plazo extenso para anclar expectativas. La estabilización definitiva demanda entre 8 y 10 años, tomando como regla técnica un período de 12 meses consecutivos con una tasa inflacionaria inferior al 10%.
El programa financiero argentino transita su mes 28. La evidencia macroeconómica internacional demuestra que los planes exitosos exigieron un promedio de 124 meses para consolidar la caída de precios. Los registros históricos detallan las siguientes trayectorias de estabilización:
- Uruguay: tardó 103 meses.
- Perú: requirió 89 meses.
- Polonia: consumió 116 meses.
- Israel: extendió el proceso por 151 meses.
Estos procesos rechazan la linealidad e incluyen rebotes transitorios en los surtidores y las góndolas. Los agentes económicos internalizan las subas constantes y consolidan una inercia inflacionaria cercana al 2%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y alejó los pronósticos oficiales de inflación cero. Los consultores financieros proyectan que el índice recién quebrará la barrera de los dos puntos a partir de agosto.
La tensión bélica en Medio Oriente alteró el mercado energético global y encareció los costos locales de importación y refinamiento. El barril de petróleo rebotó un 50% y rompió el techo de los U$S 100.
Este shock externo golpea directamente el esquema de precios de los combustibles en la Patagonia y el resto del país. YPF sostuvo un congelamiento por 45 días, pero la petrolera ejecutó un aumento del 1%. Los analistas del sector energético calculan que el traslado final a los surtidores superará el 15%. (Agencia OPI Santa Cruz)
Y así le siguen cagando el bolsillo y la vida a los más huildes, los carenciados, los indigentes, los jubilados, los trabajadores