El Ministerio de Economía activará un cronograma de reducción gradual para los Derechos de Exportación (DEX) que disocia el beneficio impositivo del nivel de recaudación central. El Palacio de Hacienda estructuró un esquema diferido que resguarda la caja fiscal inmediata, concentrando el mayor impacto financiero en los próximos turnos presidenciales y transfiriendo la presión recaudatoria a los presupuestos provinciales.
El costo fiscal de la medida ascenderá a U$S 32 millones durante el año 2026, escalará a U$S 415 millones en 2027 y alcanzará los U$S 1.224 millones en 2028, según los anexos oficiales presentados por el equipo económico. La secuencia de caída en los ingresos públicos demuestra que la administración central posterga el grueso del alivio impositivo para la segunda mitad del mandato, priorizando sostener el superávit financiero de corto plazo sobre la rentabilidad inmediata de las economías regionales.
Al cierre de la conferencia de prensa en la Ciudad de Buenos Aires, el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, ratificó la irreversibilidad del frente fiscal. “El déficit fiscal es prioridad y la restricción presupuestaria es inamovible“, justificó el funcionario, condicionando la velocidad de las reformas estructurales a la disponibilidad de caja. El ministro admitió que la eliminación total de los gravámenes ocurriría recién en un hipotético segundo mandato de la actual gestión.
La documentación financiera detalla el siguiente cronograma de readecuación de alícuotas para el sector agropecuario:
- Trigo y cebada: Pasan de una tasa del 7,5% al 5,5% de forma directa.
- Soja, maíz, girasol y sorgo: Recibirán recortes de entre el 0,25% y el 0,5% mensual a partir de enero de 2027 por un plazo de dos años.
- Soja: Registrará una baja del 0,25% mensual durante todo 2027 para descender del 24% al 21%. A partir de 2028, la reducción será del 0,5% mensual, moviendo la alícuota del 21% al 15%.
- Maíz y sorgo: Sufrirán bajas trimestrales por restricciones numéricas del flujo de caja. En febrero de 2027 la tasa se ubicará en 8,25%, pasará a 8% en mayo, a 7,75% en agosto y a 7,5% en noviembre. En febrero de 2028 caerá al 7%, a 6,5% en mayo, a 6% en agosto y cerrará en 5,5% en noviembre.
- Girasol: En 2027 descenderá al 4,25% en marzo y al 4% en septiembre. Desde marzo de 2028 retrocederá al 3,5% y tocará el 3% en septiembre.
El plan oficial avanza también sobre el entramado fabril mediante una licuación programada de los aranceles de exportación que demandará fondos públicos por U$S 25 millones en 2026 y U$S 115 millones en 2027.
- Industria automotriz, petroquímicos, caucho, resto de maquinarias y equipos: Sufrirán una quita del 0,375% mensual desde julio de 2026 hasta junio de 2027, fecha exacta en la cual la alícuota llegará a cero.
El Palacio de Hacienda busca generalizar el costo del ajuste e invitó a los gobernadores e intendentes a acoplarse a la baja de tasas locales. La reducción del flujo de divisas nacionales impactará de forma directa en las provincias mediante la contracción de los fondos no coparticipables que financian obras y subsidios en el interior del país, transfiriendo el esfuerzo fiscal de la Nación hacia los distritos subnacionales. (Agencia OPI Santa Cruz)